viernes, agosto 29, 2008

"BIENVENIDA LA CORTE PENAL INTERNACIONAL"

Instalación de la CPI. Foto AP

Publicado el jueves 28 de agosto de 2008 - http://www.semana.com/


RAFAEL GUARÍN

En hora buena el Fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI) realiza un análisis preliminar sobre el funcionamiento de la justicia en el caso de crímenes de lesa humanidad, cometidos por las AUC, y en los que puede existir complicidad de políticos e integrantes de las fuerzas militares. Se trata de un paso definitivo para asegurar que no queden en la impunidad.

No basta con que la Corte Suprema de Justicia y la Fiscalía investiguen y condenen a los parapolíticos por concierto para delinquir, omitiendo su posible participación directa o indirecta en decenas de masacres y desplazamientos forzados. Se debe establecer en qué casos la relación de políticos con las AUC no fue sólo una alianza electoral sino expresión de proyectos cuyo progreso se hizo a punta de conductas tipificadas en el Estatuto de Roma. Igual debe ocurrir con los farcpolíticos.

Hay quienes opinan que el Fiscal y la CPI son una espada de Damocles sobre el gobierno. Equivocación. La actual etapa del proceso con las AUC, precisamente sobre la cual recae el examen de Moreno Ocampo, es responsabilidad de la Fiscalía General de la Nación y de la Corte Suprema de Justicia. ¡Vaya Paradoja! Al parecer el magistrado Francisco Ricaurte, presidente de ésta última, no sabe que la jurisdicción internacional adquiere competencia en caso que tales organismos no adelanten las investigaciones y el juzgamiento que corresponde o que lo aparenten para favorecer a los sindicados, ambas situaciones en las que no tiene nada que ver el ejecutivo en virtud del principio de separación de poderes.

Otra de las pintorescas reacciones ha sido la de quienes olímpicamente le restan importancia a la CPI, entre ellos Alfredo Rangel. Tratan de mostrarla como un tigre de papel. Se les olvida que la jurisdicción internacional sí funciona. Hace un mes y luego de 12 años de estar prófugo fue capturado Radovan Karadzic. Lo juzga el Tribunal Penal para la antigua Yugoslavia por una larga lista de crímenes de guerra efectuados en el ataque a Sarajevo que produjo 10.000 víctimas y el genocidio en Srebenica, en que murieron más de 7.000 musulmanes. Por las mismas celdas pasó Sloboban Milosevich. Las matanzas perpetradas por las FARC, el ELN y las AUC superan de lejos esas aterradoras cifras.

A pesar de las dificultades la CPI avanza rápidamente. Tiene preso a Thomas Lubanga quien encabezó un movimiento rebelde en el Congo. El crimen: reclutamiento de niños para la guerra. En turno estarán Cano y Jojoy, verdaderos campeones de esta infamia. A Lubanga lo acompañan Germain Katanga, alias Simba, Matthew Ngudjolo y el dirigente político Jean-Pierre Bemba.

También la CPI procesa a Joseph Kony del Ejército de Resistencia del Señor (LRA) de Uganda. Un fanático que mutila campesinos, enlista niños y viola mujeres en nombre de la biblia y de los “diez mandamientos”. Su forma de operar es similar a la empleada por Mancuso, Jorge 40, Don Berna y sus socios, que hoy mantienen las FARC y los nuevos brazos armados del narcotráfico.

Y, recientemente, la Corte expidió una orden de captura contra el presidente de Sudán, Omar Al – Bashir por estar implicado en genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra en Darfur.

Antes que ser un golpe a la Política de Seguridad Democrática, la intervención de la CPI la complementa y fortalece, en la medida que concreta y globaliza una posición de firmeza contra el crimen, además de ser una debacle para quienes defienden el delito político y hacen apología de la violencia.

Su intervención puede ser decisiva para romper la diplomacia fariana. Moreno Ocampo señaló que esta chequeando “si hay grupos que están trabajando en proyectos delictivos de las FARC en otros países y si hay investigaciones nacionales sobre eso". Dice que la CPI tiene "denuncias de existencia de redes de apoyo internacional a grupos armados responsables de cometer en Colombia crímenes que pueden ser de la competencia de la Corte". A Hugo Chávez le debe pasar un escalofrío, así no lo admita, por su comprobado apoyo político, militar y económico a las FARC.

Ante crímenes de conocimiento de la jurisdicción penal internacional no cabe la apelación a “acuerdos de paz” basados en la impunidad. Que Colombia ocupe un lugar preponderante en su agenda significa que se acabó el eufemismo de la “salida negociada” o de “la solución política al conflicto social y armado”, como decía, “alma bendita”, Raúl Reyes. Ese discurso parte de una premisa inaceptable: la impunidad absoluta para los cabecillas guerrilleros y los farcpolíticos. Se quedaran ensayados aquellos que soñaban con ver un gobierno compartido con esos forajidos. ¡Eso ya no es posible!

Las FARC y el ELN deben comprender que el tiempo se les acabó y que cada día que pasa enfrentan un ambiente más hostil. Su proyecto político y militar esta derrotado, la “comprensión” en el exterior sobre su existencia desaparece y las afrentas contra la humanidad no quedaran sin castigo. La cúpula y sus militantes camuflados en la legalidad no tienen otro destino que terminar como Simón Trinidad, Ríos o Reyes. O, como lo escribimos en esta columna el año pasado, negociar su sometimiento a la justicia, así se disfrace de un proceso político.

Por lo pronto, Uribe debería tomar algunas decisiones: llevar a cabo su propuesta de hace varios meses de levantar la reserva que excluye hasta 2009 la competencia de la Corte Penal Internacional respecto a crímenes de guerra. Debería buscar que a los paramilitares extraditados a Estados Unidos se les aplique la jurisdicción ordinaria excluyéndolos de la ley de justicia y paz. Y condicionar la realización de nuevas extradiciones a que los paramilitares enviados ante las Cortes norteamericanas, una vez cumplan allí la pena impuesta, retornen a Colombia a pagar las condenas por crímenes de lesa humanidad.

¡Bienvenida la CPI!

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lunes, agosto 25, 2008

"LA ESTRATEGIA INTERNACIONAL DE LAS FARC"


Publicado el sábado 23 de agosto del 2008

EL NUEVO HERALD - Miami

RAFAEL GUARIN

Reyes fue un mago para tejer redes de apoyo, penetrar gobiernos y desarrollar campañas de propaganda. Por eso estaba a cargo de la Comisión Internacional de las FARC, movía los hilos del secretariado y determinaba las acciones tácticas de la organización. La revelación de sus correos electrónicos respecto a los gobiernos de Venezuela, Ecuador, Nicaragua, Brasil y Francia corroboran el parcial éxito de sus planes.

Rotos los ''diálogos de paz'' (2002) la guerrilla comprendió que debía resistir la ofensiva militar y trabajar en la construcción de otro escenario de ''negociación política''. Esto es factible si demostraban que Uribe no las derrotó, se sacudían del señalamiento de terroristas y recuperaban el carácter político que les otorgaron durante años. Para eso, careciendo de legitimidad interna, deciden volcar sus esfuerzos al exterior.

En ese contexto, Chávez y Lula se convirtieron en piezas clave. El secretariado sabía que la interlocución con ambos gobiernos constituía el pasaporte a los restantes, un avance al estatus de beligerancia y al inicio de ''relaciones diplomáticas'' con la instalación de ''oficinas'' de las FARC en varios países. Al fin y al cabo, siguen diciendo, son un Estado en ``formación''.

La mediación por razones humanitarias era la coartada ideal y la mejor consigna movilizadora. Finalmente, los gobiernos que sostenían una relación clandestina con las FARC no estaban frente a extraños, sino profundizando vínculos con quienes tienen afinidad ideológica, consideran hermanos de una larga lucha o aliados en la expansión de la revolución bolivariana.

La situación llegó al absurdo. Hasta el delegado del gobierno suizo encargado de facilitar el acuerdo humanitario terminó de mandadero de los secuestradores. Mientras aparentaba servir a una misión humanitaria cumplía una delicadísima tarea: sensibilizar a Europa para presionar a Uribe y doblegarlo a las demandas terroristas. Como si fuera poco, el despistado Sarkozy reaccionó positivamente ante la solicitud de Chávez y Piedad Córdoba de excluir a las FARC de la lista de organizaciones terroristas de la Unión Europea. ¡Reyes debió llegar al paroxismo!
Chávez les abría puertas con sus aliados y ofrecía apoyo económico, militar y político. Ortega los alentaba, las administraciones de Lula y Correa le decían una cosa a Uribe y concertaban con ellas por debajo de la mesa. Los gobiernos de la región se negaron a calificarlas de terroristas y la mayoritaria elección de presidentes de izquierda les coronaba un ambiente favorable. Era cuestión de tiempo y de calcular hábilmente cada jugada. El gobierno Uribe no percibía la gravedad de los acontecimientos.

La apoteosis sobrevino con la facilitación de Chávez para la liberación de los secuestrados. Esa torpe decisión de Uribe puso en riesgo los éxitos de su política de seguridad y a las FARC al borde de un salto espectacular. Pero no duró. El punto de inflexión de la estratagema llegó con el fracaso de la ''Operación Emmanuel'' y de la misión internacional encabezada por Néstor Kirchner. Fue, nada más y nada menos, que el primer paso orientado a conformar el llamado ''Grupo Contadora'' que daría a las FARC el estatus de beligerancia. El gobierno colombiano estaba contra las cuerdas; si el niño Emmanuel no aparece las mentiras no habrían quedado expuestas.

Empero, la estantería se derrumbó. El mito de la ''resistencia'' comenzó a caerse a pedazos con el aumento de las deserciones, capturas y muerte de cabecillas. Y en el plano político, los ciudadanos se apropiaron de una posición de firmeza contra el terrorismo y sus cómplices foráneos se neutralizaron temporalmente. El simulado giro de Chávez refleja esa realidad.

Con el argumento de que se necesita ayuda de la comunidad internacional para un proceso de paz, las FARC intentaran recomponer las cosas y dar una excusa a los gobiernos amigos para una nueva injerencia en los asuntos colombianos. Mientras tanto, les queda refugiarse en la Coordinadora Continental Bolivariana, cabalgar sobre el lomo de su ''hermano'' Ortega y realizar actos terroristas, como la bomba que en Ituango asesinó a 7 personas e hirió a 52 más.

No hay que llamarse a engaños. Nunca se golpeó tan duro a las FARC pero tampoco nunca llegaron tan lejos. Las relaciones que consiguieron con esos gobiernos se afectaron, no se eliminaron. La guerra de guerrillas hace del tiempo y la paciencia su mejor arma. Para ellos la cuestión ha sido esperar. Su reloj se detendrá si Colombia continúa por el camino de la entereza, optimiza su diplomacia y se acaba la complicidad y la postura ''comprensiva'' de los vecinos frente al terrorismo. Así, las acciones de Reyes quedarán en puro ilusionismo.

martes, agosto 19, 2008

"OPERACIÓN FILTRACIÓN"

REVISTA SEMANA EDICION ON LINE - Fecha: 08/14/2008 -

RAFAEL GUARIN

El mayor éxito de inteligencia militar es también la mayor demostración de incompetencia en el manejo de información. La revelación del video que registra el desarrollo de la Operación Jaque dejó al descubierto que aparte del secretariado de las Farc la penetración y fuga de información la padece la propia cúpula de las Fuerzas Armadas. Aunque puede ser mucho más grave si se trata de una infiltración.

El video no es un capítulo aislado. Tal parece que dar a conocer, clandestinamente o no, los detalles sobre la manera como operan las fuerzas militares, se convirtió en una regla de conducta. La edición anterior de la Revista Semana publicó la forma en que se infiltraron dos miembros del ejército en frentes de las Farc. Dos magníficas operaciones hechas con extremo cuidado terminan expuestas por la prensa.

El problema no es el Canal RCN, ni la revista. Finalmente su tarea y negocio es informar. Otra cosa es si un medio de comunicación compra información reservada conforme a la ley o se dedica a corromper servidores públicos para conseguirla. Cuestión que en este caso debe establecer la Fiscalía, sobretodo cuando a mediados de julio CNN dijo que una “fuente militar” le ofreció en venta imagenes que confirmaban que en la operación se utilizaron los símbolos de la Cruz Roja Internacional. ¿El Canal RCN pagó el precio al que se negó CNN? ¿Estamos ante un cohecho?

Pero el tema realmente crítico no es ese, ni siquiera las implicaciones del uso indebido de dichos emblemas ni del distintivo de la cadena amiga de las Farc, Telesur, menos que se haya calcado el modelo farchavista de liberaciones. Lo que hay que debatir es el manejo que se da a la información reservada por parte de los militares y civiles involucrados. ¿Qué procedimientos internos se ejecutan para evitar que las tácticas de la fuerza pública aparezcan en you tube “quemándolas” para el futuro, al igual que a sus protagonistas? ¿Para qué sirven las investigaciones que se ordenan sobre estos casos y qué sanciones se han impuesto?

A primera vista parece que lo que hubo fue un acto de corrupción de alguien que accedió, probablemente en el nivel operativo, al video. Pero existe la posibilidad de que sea mucho más que eso. Si se quiso perseguir el objetivo político de impugnar la Operación Jaque las implicaciones son mucho más delicadas. En la teoría de la guerra irregular moderna las guerrillas deben minimizar los aciertos del contrincante y atacar su legitimidad.

En la práctica la consecuencia de filtrar la imagen a CNN y el video a RCN cumple ese propósito. Si es así, es necesario preguntarse: ¿Hay un sector de las Fuerzas Militares que quiere afectar al gobierno Uribe? Si existe, ¿está ligado a un proyecto político que lo empuja a desprestigiar las acciones contra la guerrilla? O peor: ¿Está la cúpula militar o por lo menos el aparato de inteligencia del ejército infiltrado o penetrado por las Farc? ¿Es síntoma que la estrategia guerrillera, fijada en la IX Conferencia, de tener relación con miembros de las Fuerzas Armadas empieza a ofrecer resultado?

La segunda hipótesis es que todo sea efecto de una absurda reyerta por el mantenimiento o la sucesión del poder al interior de las Fuerzas Militares. Lo que merecería una muy dura reacción del gobierno. Era obvio que la mejor respuesta a la Operación Jaque vendría a través de la guerra política. Lo ridículo es que la munición provenga del seno de las propias fuerzas.

Independiente de cual sea la explicación, el presidente Uribe quedó en mala posición. Aparece mintiendo sobre un hecho que afirma no conoció o en la incómoda situación de admitir que sus tropas no le han dicho la verdad o que le ocultan información. No se sabe que es más negativo. Situación similar enfrenta el Comando General.

Los autores de la filtración tienen que responder. Debe revisarse qué está haciendo la contrainteligencia encargada de tomar las medidas para evitar la fuga de información. No se puede andar colocando en riesgo los avances de la Política de Seguridad Democrática, al igual que los excelentes resultados de las Fuerzas Militares, por la ineptitud, corrupción, deslealtad o los intereses personales de unos pocos.

Nota: ¿Quién le pidió a Ingrid y a los demás secuestrados silencio respecto a los emblemas de la Cruz Roja?

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sábado, agosto 09, 2008

LAS ANDANZAS DE LULA

Publicado en El Nuevo Herald - Miami - 10 de agosto de 2008

RAFAEL GUARIN

Lo que faltaba. La información del computador de Reyes revelada la semana pasada compromete al gobierno brasileño con las FARC. Hasta ahora se había querido mantener en secreto probablemente para no abrir otro frente de tensión. A pesar que la presentación de la noticia deja el sabor de que Uribe le quiere dar un trato preferente a Lula, no se puede obviar la gravedad de la situación: demuestra hasta donde progresó el trabajo "diplomático" fariano y ratifica que tuvieron una generosa receptividad en la región .

La guerrilla ha trabajado al lado de los comunistas y sectores radicales de la izquierda brasileña durante muchos años. Con organizaciones políticas de izquierda como el Partido de los Trabajadores y el Partido Comunista de Cuba fundaron en 1990 el Foro de Sao Paulo, una iniciativa del propio Lula y de Fidel Castro. Como lo recuerda Alejandro Peña Esclusa, experto en este tema, desde 1990 hasta el año 2008 "las FARC han sido invitadas a cada uno de los catorce encuentros del Foro" y pertenecen a su directiva. Es tan viva su presencia que hace tres meses Daniel Ortega convirtió en un homenaje a Manuel Marulanda la clausura de su XIV edición.

Con esa vieja afinidad revolucionaria es natural que la elección en 2002 de Lula fuera la oportunidad de establecer relaciones con el gobierno de Brasil y contaran con los contactos necesarios para penetrar diferentes escalones del aparato estatal. Finalmente, se trataba de avanzar en la búsqueda de la añorada beligerancia contemplada en su plan estratégico y de aprovechar las contradicciones entre el modelo Uribe y la visión de Lula.

Así el gobierno brasileno niegue esos vinculos y califique de irrelevante el caso, lo cierto es que quedo desnuda la simulación que caracteriza su política hacia Colombia. Lo perjudicial es que esa actitud estimula a la guerrilla para prolongar la violencia y ha llegado al extremo de traducirse en solidaridad con los terroristas. Por ejemplo, en 2005 fue capturado en ese país el "Cura Camilo", una especie de embajador, muy cercano a la cúpula guerrillera. Su extradición la negó el Tribunal Supremo de Justicia y en cambio lo premió con el carácter de refugiado político. Uno de los emails de Reyes registra la complacencia de Lula con esa decisión. Pero no es el único caso. El mismo estatus le otorgaron a dos miembros del Movimiento Patria Libre vinculados con las FARC y que fueron condenados por la justicia paraguaya por participar en un secuestro.

Por otro lado, en los pasillos de las cancillerías se comenta, desde hace tiempo, que el principal asesor de Lula, Marco Aurelio Garcia, mantiene interlocución permanente y estrecha con las FARC. Garcia fue uno de los protagonistas de la comedia montada por Hugo Chavez bajo el nombre de "Operación Emmanuel", junto con el mensajero del gobierno ecuatoriano ante la guerrilla, el ministro Gustavo Larrea. Cuando la escenografia se vino a abajo, compartiendo la equivocada idea de que el obstaculo para la liberación de los secuestrados era el gobierno colombiano, manifestó estar de acuerdo con una operación clandestina. Es decir, a espaldas de Uribe.

En Brasil ademas los seguidores de Marulanda actuan impunemente a traves del capitulo Luiz Carlos Prestes de la Coordinadora Continental Bolivariana. El 6 de marzo pasado marcharon con pancartas alusivas a la muerte de Reyes e hicieron apologia de su "lucha".

Estos antecedentes y la conexión de la guerrilla con el bloque liderado por Chavez explican en gran parte la reticiencia de la región a calificarla como organización terrorista. Tambien el silencio en el seno de la OEA frente a las denuncias hechas contra el presidente nicaraguense por apoyar a las FARC y la negativa a aplicar las resoluciones que obligan a los Estados a combatir ese tipo de aparatos criminales.

Al igual que en la comunidad internacional no debe existir un doble discurso frente al delito, tampoco Uribe puede tenerlo frente a los cómplices del terrorismo. Si bien la información hasta ahora divulgada no involucra a Lula al mismo nivel que Chavez o Correa, no hay grados de responsabilidad cuando se trata de contubernios de gobiernos o de funcionarios con organizaciones dedicadas al narcotrafico y a cometer crimenes de lesa humanidad. Tan grave es que Rodríguez Chacín haga de soporte de las FARC en Venezuela como que Marco Aurelio Garcia participe en su juego.

La OEA debio avocar hace tiempo el tema. Lamentablemente, la mediocridad sin límites de la gestion de Insulza junto a la diplomacia petrolera de Chavez en la región y la cobardía de los gobiernos involucrados han neutralizado esa posibilidad. ¿Tendremos que esperar otra vez escale la crisis?

sábado, agosto 02, 2008

FRENTE UNIDO CONTRA LAS FARC


Fecha: 07/28/2008 - http://www.semana.com/

Por RAFAEL GUARÍN

La semana pasada el periódico "El País" tituló: "PSOE y PP recuperan la unión ante ETA". Zapatero y Rajoy llegaron a un acuerdo despues de cuatro años de roto "el pacto antiterrorista", un fracasado intento de proceso de paz con la banda vasca y una aguda crisis en las relaciones gobierno oposición. Mientras eso ocurre en España, donde la oposición se hace en serio y el tono político es muy fuerte, en Colombia la administración de Alvaro Uribe, sin contar con el Partido Liberal y el Polo Democratico, anunció una reforma constitucional que afecta las reglas de juego para acceder a los cargos de elección popular y la administración de justicia.

El consenso no figura en la agenda de ninguno de los actores politicos y la polarización partidista parece la unica opción. El gobierno se muestra satisfecho con sumar los votos de sus destartaladas bancadas y la oposición ve anuncios de hecatombe en cualquier pronunciamiento oficial. El Polo ni siquiera fue capaz de respaldar al ejecutivo en la crisis de marzo pasado con Ecuador, Venezuela y Nicaragua.Para

Uribe ha sido una estrategia adecuada. Le permitió la holgada reelección y dividir el horizonte político entre quienes a su lado enfrentan a las FARC y aquellos que al cuestionar su politica de seguridad terminan coincidiendo parcialmente con el discurso guerrillero. Esto, sin duda, ha contribuido al 80% de imagen favorable y a reducir a un digito la de los dirigentes de la oposición.

Pero esa estrategia tiene un punto de quiebre. Sin la presencia de Uribe en la contienda electoral de 2010 todo es posible. Aunque los ciudadanos aspiren a dar continuidad a las políticas muy dificilmente el presidente podra endosar el apoyo electoral a un candidato. El vacio de liderazgo que se percibe en las filas de la coalición gubernamental y en la oposición es tan grande que cualquier cosa pueda pasar. Las FARC lo saben y por eso mantienen su negativa de negociar con Uribe. Iván Marquez acaba de ratificarlo en TELESUR: "la solución política del conflicto sólo es posible con otro gobierno, y mucho más si es el resultado de un Gran Acuerdo Nacional". En otras palabras, apuestan a aguantar la presión militar hasta que cambien las condiciones de lucha y buscan, con apoyo internacional, convertir el comienzo de un proceso de paz en el primer punto de la agenda electoral, conseguir legitimidad política e influir en la eleccion de un gobierno que compre su discurso. No es nuevo. Es la reedición de las maniobras exitosas de 1982 y 1998.

Por eso el tramite de la reforma constitucional es una oportunidad. Uribe debería dar un paso adelante y emplazar a la oposición a un acuerdo sobre los aspectos sustanciales del acto legislativo. Del otro lado, sería muy positivo que los Gavirias (Cesar y Carlos) se sentaran en la mesa pensando en los ajustes que se requieren y no en los cálculos electoreros que la hicieron naufragar el semestre pasado.Es necesario que el acuerdo comprenda la seguridad democrática. La oposición tiene que estar ciega para no leer en las marchas ciudadanas, contra las FARC y en repudio del secuestro, que la sociedad adoptó un actitud de firmeza contra el terrorismo y que no esta dispuesta a hacer concesiones políticas al crimen. La acción judicial, la observancia del estado de derecho y el vigor del aparato coercitivo del Estado son la clave para la paz.

El Polo y el Liberalismo tienen mucho que ganar al comprometerse sinceramente con las banderas del gobierno en materia de seguridad. Les permite espantar temores, eliminar desconfianzas y avanzar en su legítima aspiración al gobierno. Tambien les sacude ese inflexible e irreflexivo antiuribismo que actua cada vez mas en su contra y que se refleja en las encuestas. Y Uribe se beneficia al convertirse en un lider capaz de generar consensos con las restantes fuerzas politicas y al construir un ambiente que propicie la sostenibilidad de la seguridad democrática más alla de las proximas elecciones presidenciales.

Aunque se ha logrado mucho en el combate al terrorismo, no hay que obviar que los próximos dos años son decisivos para que las derrotadas FARC se acaben o resuciten con la trampa de la "solución politica al conflicto social y armado". Ya aparecieron viejos agitadores ofreciendose para ese escenario. Para evitarlo, que bueno seria que al igual que los socialistas y populares ibericos frente a ETA nos pusieramos tambien de acuerdo en que a las FARC no se les "pagara un precio politico para que dejen las armas".

Llego el momento de exigirle tanto a la oposición y al gobierno una visión compartida de Estado. Deben acordar los fundamentos que regirán nuestra democracia y nuestra sociedad. Ese sería un verdadero legado de Uribe.

Nota: ¿Cuando la Fiscalia pedirá en extradición a los farianos camuflados en la Coordinadora Continental Bolivariana?



martes, julio 15, 2008

EL DEBUT DE CANO

REVISTA SEMANA ON LINE - www.semana.com - Fecha: 07/14/2008 -


Foto: Alfonso Cano - www.eltiempo.com


RAFAEL GUARÍN

En la película “Soñar no cuesta nada”, al encontrar la “guaca” de las FARC, un soldado exclamó: “¡Yo creía que el Mono Jojoy era un HP! Pero, no… ¡es un huevón!” La frase parece describir lo que piensa medio mundo, no sólo de Jojoy, sino también de Alfonso Cano, a propósito del inimaginable rescate de Ingrid Betancourt, de once heroicos miembros de la fuerza pública y de tres norteamericanos.

No obstante el monumental ridículo de Cano y compañía, la Operación Jaque no es estupidez fariana. Tampoco lo fueron las muertes del Negro Acacio, JJ, Martín Caballero, Raúl Reyes e Iván Ríos. Igual pasa con la captura de Martín Sombra, la entrega de Karina y los resultados de los primeros cinco meses de 2008: se desmovilizaron 1427 integrantes de organizaciones al margen de la ley, se efectuaron 1098 capturas y 651 terroristas fueron abatidos.

Esos y otros resultados llevan a que sea equivocado ver en las Farc una sola organización. El quiebre de comando, control y comunicaciones de la guerrilla; su inmersión en el narcotráfico; el debilitamiento ideológico y las alianzas con bandas emergentes las amenaza con la implosión. Nada de eso ocurre por azar. Es efecto de la persistencia de la administración Uribe y del respaldo permanente de los ciudadanos a la Política de Seguridad Democrática. También, de la tenacidad y templanza de las Fuerzas Militares y de la acertada conducción política del gobierno.

Aunque el debut de Cano se tradujo en este devastador golpe que hace añicos el juego de chantaje de las FARC y la lógica del terrorismo que subyace al secuestro y a la consigna del acuerdo humanitario, son varias las razones para no caer en triunfalismos.

En primer lugar, las Farc cuentan con alrededor de 8.000 miembros y mantienen importante capacidad destructiva. Están pensando en cómo emplearla para devolver los embates. La decisión de aguantar la ofensiva estatal y preservar fuerzas las llevó en la práctica a desmovilizar muchos guerrilleros y a camuflarlos en la población. Se trata de colocar sus unidades fuera del alcance de las operaciones militares, mientras se crean las condiciones para pasar a la ofensiva.

Su principal fuente de financiación se mantiene. El narcotráfico provee los recursos necesarios para aceitar el aparato bélico y procurar nivelar la ventaja que le lleva la fuerza pública. Gracias a esos ingresos es posible la compra de armas antiaéreas o el patrocinio de acciones terroristas de gran envergadura.

Además, los cultivos ilícitos produjeron una muchedumbre cocalera que las Farc no logran representar, pero que es cantera de nuevos militantes y apoyos. Para algunos de éstos el Estado encarna al enemigo. El tema no se debe subestimar. El controvertido censo de cultivos de coca, presentado por Naciones Unidas, estima que unos 80.000 hogares y unas 382.559 personas estuvieron involucrados en esa actividad durante 2007.

Junto a esto, la alianza de frentes guerrilleros con bandas emergentes al servicio de narcotraficantes en Vichada, Urabá, Bolívar, Córdoba, Meta, Guaviare y Guanía plantea otro obstáculo: a los mafiosos les conviene que no se disuelvan las Farc, al igual que a los circuitos financieros internacionales que mueven los millones de dólares generados por el negocio. Doblegar la voluntad de lucha de la guerrilla pasa por combatir esos grupos y enfrentar a quienes se benefician del lavado de activos. De no hacerlo, simplemente la “función” de las Farc la cumplirán nuevas organizaciones criminales.

Si bien en algunas regiones las guerrillas son auténticas congregaciones de traquetos, se debe reconocer que en otras zonas existen en la comunidad creencias, construidas durante más de medio siglo de la mano del Partido Comunista, que justifican la violencia y repudian al Estado. A pesar de ser casos excepcionales, es suficiente para que sean refugios y bases de reclutamiento.

Finalmente, dos elementos adicionales le ayudan a Cano. La complicidad de la revolución bolivariana le brinda una retaguardia estratégica y una vanguardia política. Empero, las consecuencias del rescate y de las computadoras incautadas a Raúl Reyes dan al traste temporalmente con la diplomacia fariana y con la maniobra del llamado “Grupo Contadora”. Igualmente, apuntaron los reflectores sobre Chávez, Correa y Ortega, restringiendo su posibilidad de acción. La caída de las caretas tiene a su estratagema internacional a apunto de colapsar tanto en América Latina, Estados Unidos y Europa y a algunos de sus protagonistas a un paso de la judicialización.

Y, segundo, la falta de unidad de los partidos políticos alrededor de la Seguridad Democrática y de su continuidad después de las elecciones presidenciales de 2010 estimula a las Farc a prolongar su agonía y a aprovechar las contradicciones propias de la lucha democrática. El desvencijado Secretariado, más formal hoy que real, tiene la esperanza de que el próximo gobierno cambie a su favor el escenario. Es la lección aprendida durante medio siglo.

Las Farc no están acabadas, pero están en ese ineluctable camino. La clave está en perseverar, en que los ciudadanos y el gobierno mantengan una posición de firmeza contra el terrorismo y no caigan en la trampa de la “solución negociada al conflicto social y armado”. Tal como están las cosas, no hay con quién negociar ni qué negociar. El ofrecimiento a Cano y Jojoy debe ser el sometimiento a la justicia, la verdad y la reparación.

Lo otro, camaradas, es soñar. Pero, al fin y al cabo, soñar no cuesta nada.

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viernes, julio 11, 2008

COLUMNA MÁS LEIDA.....


La columna del pasado domingo fue reproducida por uno de los más importantes portales de noticias venezolano: www.noticias24.com

El número de entradas llegó a : 112,469

Ver:

http://www.noticias24.com/actualidad/?p=15825

domingo, julio 06, 2008

PIEDAD, UNA CABEZA LLENA DE...

EL NUEVO HERALD. Miami. Publicado el domingo 06 de julio del 2008

La semana pasada Jorge Ramos dedicó su columna de El Nuevo Herald a relatar una entrevista con Piedad Córdoba. Obviamente la senadora aprovechó para tergiversar la realidad colombiana, reproducir los discursos legitimadores de la violencia y hacer apología del crimen. En sus palabras hay por lo menos diez ejemplos:

Según Piedad, las FARC no son el problema de Colombia y los grupos armados ilegales son ''consecuencia de un modelo de desarrollo injusto y excluyente''. ¡Mentira! Las FARC las creó el Partido Comunista y el ELN fue auspiciado por la revolución cubana. Surgen para conseguir el poder por las armas y no son resultado de las desigualdades que caracterizan a cualquier nación en vía de desarrollo. Por su parte, los paramilitares fueron más instrumentos del narcotráfico.

''El conflicto colombiano lleva 60 años''. Es el falso mito fundacional de las FARC. La muerte de Jorge Eliecer Gaitán en 1948 acentuó la violencia entre los partidos políticos, pero es equivocado creer que sea el origen de las actuales guerrillas. Estas surgen de la mano de ideologías foráneas que utilizan la problemática social para legitimar crímenes y disfrazarlos de causa política. No es el apoyo popular, ni la existencia de un ''conflicto'', es el narcotráfico el que impide que hayan desaparecido.

Raúl Reyes y Manuel Marulanda tenían ''buena voluntad y la intención [de liberar] a los rehenes por parte de las FARC''. Además, Piedad cree que se necesitan más Marulandas ''para que Colombia pueda salir de todo este hoyo profundo en que está''. ¿Cuál buena voluntad? ¿Cuál? Nunca debieron secuestrarlos, tampoco someterlos a tratos crueles e inhumanos y, mucho menos, mantenerlos en la selva por tantos años. La ''buena intención'', que exalta la camarada, se traduce en la orden de asesinarlos en caso de rescate y en querer institucionalizar el secuestro bajo el disfraz de ''acuerdos humanitarios''. ¡Por Dios! ¡Colombia no merece más terroristas!

Señaló que el gobierno colombiano prometió 100 millones de dólares por información que condujera al rescate de Ingrid Betancourt ''en un operativo similar al que hicieron cuando invadieron territorio ecuatoriano''. Esa opción estaba descartada. Por el contrario, la decisión era realizar un ''cerco humanitario'' e informar a la comunidad internacional la ubicación de los secuestrados, para evitar su asesinato por las FARC. Al igual que pagar recompensas a los guerrilleros a cambio de que los liberaran. La magnífica acción de inteligencia con la que las fuerzas militares consiguieron el regreso de Ingrid y 14 cautivos más lo demuestra.

El ''principal obstáculo'' para el acuerdo humanitario es Alvaro Uribe, cuyo gobierno es un ''régimen mafioso''. La senadora omite que Colombia es una democracia donde a pesar de dificultades y altibajos el estado de derecho funciona. La mejor prueba son las actuales investigaciones y condenas a políticos de la coalición de gobierno y de la oposición por relaciones con grupos narcoparamilitares. Entre otras cosas, algunos de ellos avalados por la propia Piedad en las elecciones de 2003.

Olvida que la administración Uribe llegó al absurdo de ofrecer la excarcelación de todos los farianos a cambio de la libertad de Ingrid y de pedirle junto a Chávez ayuda. Ambos terminaron asumiendo la condición de cancilleres de la guerrilla. Para colmo de males, el semanario francés París Match reveló que de acuerdo a comunicaciones entre cabecillas de las FARC, en diciembre, Córdoba les recomendó no liberarla. ¡Aberrante!

Las computadoras incautadas a las FARC son ''un montaje'' y ''una mentira''. Obvia afirmación de quien enfrenta dificultades jurídicas por presunta complicidad con esa organización. Hace unos días el Comité Ejecutivo de Interpol ''respaldó íntegramente'' el informe del secretario general y ''todas sus conclusiones''. La agencia ya había ratificado que las laptops no fueron alteradas por las autoridades colombianas.

Miembros de las FARC no se refugian en Venezuela y lo que existe es una estrategia diseñada por el gobierno colombiano y el Departamento de Estado norteamericano. ¡La misma excusa de Chávez¡ La verdad es que no sólo están en Venezuela, también su gobierno les ofreció financiación, armas y protección. Testimonios de desmovilizados de la guerrilla, exsecuestrados y múltiples decomisos de armamento y munición lo comprueban, para no hablar de los correos electrónicos de Iván Márquez, ni de comunicaciones interceptadas.

Uribe juega a ''la salida de guerra'' y no a ''un proceso de paz''. Quienes pretenden hacer la guerra al estado colombiano son el narcotráfico y las guerrillas. La política de seguridad democrática ha pacificado la casi totalidad del país y el ejercicio legítimo de la autoridad ha sido el más exitoso proceso de paz.

En Colombia se ''quiere matar a todo el que piense distinto''. Tampoco es cierto. La oposición tiene garantías democráticas a pesar de que subsisten problemas de seguridad. En 2007 fueron asesinados 30 candidatos, la mayoría de partidos uribistas y algunos del liberalismo. Ninguno de izquierda. Casi todos por balas de las FARC.

Finalmente, reconoce que no ''puede aspirar a la presidencia de Colombia'' por ''el desgaste'' político que ha ''sufrido''. Eso no piensan ella, Chávez y las FARC, que de acuerdo a los emails de la cúpula terrorista, apoyan su candidatura.

¿Qué está detrás de ese discurso? La legitimación de la existencia y accionar de las guerrillas y la correlativa deslegitimación del gobierno, dos elementos indispensables para la ''epopeya revolucionaria''. Es evidente que debajo del turbante de la camarada Piedad no hay precisamente ''una cabeza llena de ideas'', como le respondió a Jorge Ramos. ¿Usted qué opina?

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martes, julio 01, 2008

SENTENCIAS DE ILEGITIMIDAD

Publicado el 1 de julio de 2008 - www.semana.com
Foto de www.semana.com - Corte Suprema de Justicia


RAFAEL GUARÍN

No alcanzó a terminar el discurso el pasado jueves Álvaro Uribe cuando se comenzó a decir que la defensa de la legitimidad era un embeleco y que estábamos ad portas de un inminente fin del Estado de Derecho. La verdad es que hasta ahora nada indica que se esté saltando la ley, ni que el orden constitucional esté en peligro, en cambio sí la legitimidad de las instituciones democráticas.


En una sentencia, contaminada por evidentes intereses políticos y que extralimita su competencia, la Corte Suprema de Justicia colocó en entredicho la legitimidad del gobierno, al señalar que la reelección es “expresión clara y manifiesta de desviación de poder” y al remitir el fallo al Ministerio Público y la Corte Constitucional. Aunque algunos resaltan que se cuestiona solamente éste, sin afectar la voluntad de los más de siete millones de ciudadanos que votaron por Uribe, sectores de oposición ya descubrieron sus cartas: si se vició la reforma constitucional, obligatoriamente también la reelección y, por tanto, la inexorable consecuencia tiene que ser la renuncia del Presidente.

En ese sentido al gobierno le asiste razón en que no se trata de un problema judicial. El propio Carlos Gaviria reconoció que el recurso de revisión ante la jurisdicción constitucional, en estos casos, no existe. Cuestión que conocen los magistrados de la sala penal de la Corte Suprema de Justicia y que ratifica el contenido puramente político de su pronunciamiento.

Esa maniobra de la Corte es el cierre, con broche de oro, de una estrategia, cuidadosamente ejecutada, de desprestigio y deslegitimación del gobierno. No es un hecho aislado cuyo efecto se quede en el debate jurídico de una reforma a la Constitución. Es mucho más que eso. Para medir su alcance forzosamente se debe interpretar en el contexto de eventos previos y concomitantes.

En marzo de 2007 Piedad Córdoba dijo en un foro en México que Uribe era “responsable de asesinato” y que Colombia representaba un “modelo de muerte, de exclusión y desaparición”. En el Polo Democrático acaban de afirmar que el Presidente es un “dictador populista” y que desconoce los fallos judiciales. El Partido Liberal no se queda atrás. En el exterior Hugo Chávez calificó de mafioso y paramilitar a Uribe. En la semana que culminó Daniel Ortega insistió en que Uribe preside un Estado terrorista y Rafael Correa se negó a reanudar relaciones hasta que Colombia tenga un “gobierno decente”.

Las Farc, felices con el panorama, no se cansan de justificarse repitiendo que en el país hay un “régimen sin legitimidad”. A esas “sentencias” se suma la contundente declaración de la Corte.

Esto contribuye al propósito guerrillero de crear en el exterior la idea de que la seguridad democrática no es más que terrorismo de Estado ejecutado de la mano de paramilitares y narcotraficantes. Y en el plano interno, a dar vuelta a la opinión pública con el fin de dominar el escenario electoral de 2010. Tal lectura pone en tela de juicio la continuidad de la ayuda militar de una posible administración de Obama a una “política criminal” y a moldear un clima internacional favorable a la injerencia de gobiernos que mantienen clandestinas relaciones con la guerrilla. Todo converge en reventar la política de seguridad. Por eso el problema es político y la solución escapa al mundo de los códigos y las barandas de juzgado.

En realidad, el debate sobre la legitimidad se vincula a la guerra irregular que adelantan las Farc y la revolución bolivariana. ¡No es cuento! El profesor Friedrich August Von der Heydte enseña que la revolución se da cuando se agota la legitimidad de la formula política que fundamenta determinado orden y es reemplazada por una nueva, sobre la cual se edifica otro orden. Eso explica que el centro de gravedad de la seguridad democrática sea la legitimidad y que en su contra la guerrilla y su aparato camuflado en la legalidad disparen a discreción. Finalmente, lo recuerda Eduardo Posada Carbó, la “falsa y errada noción de ilegitimidad del Estado colombiano” tiende a “justificar – explícita o implícitamente -, las acciones criminales de los enemigos del Estado”. De ahí que sea válida la referencia de Uribe de que la manifestación política de los magistrados se enmarca en la “trampa del poder del terrorismo agónico”.

Desde este punto de vista, no se trata de “suplantar la justicia con votos” o de vulnerar el Estado de Derecho, en palabras del editorial de El Espectador y de irreflexivos opositores. Se trata de enfrentar con instrumentos constitucionales el desafío político que significa la campaña nacional e internacional de deslegitimación de las instituciones democráticas.

El pleito por la legitimidad está sobre la mesa. En eso no hay duda. ¿Qué camino tomar? En el presidencialismo no existe la posibilidad de disolver las cámaras y convocar nuevas elecciones, tampoco procedimientos como la moción de confianza que caracteriza el parlamentarismo. No tenemos mecanismos para esta situación. Por eso, resulta por lo menos imaginativa la fórmula propuesta: acudir directamente a los ciudadanos para salvaguardar la legitimidad de la institución presidencial.