martes, mayo 06, 2008

EL DOBLE JUEGO DE CORREA

EL NUEVO HERALD - Miami / Publicado el martes 06 de mayo del 2008
Foto Periódico EL COMERCIO

Lo que amenaza la seguridad y la paz de América Latina no es la firmeza de Colombia frente a los grupos armados ilegales y el narcotráfico, sino la alianza de la revolución bolivariana con las FARC. La declaración de Rafael Correa de estar dispuesto a reconocer estatus de beligerancia a las FARC e iniciar relaciones diplomáticas con ese grupo, demuestra que se mantiene en el guión escrito por Hugo Chávez y Manuel Marulanda.

La excusa de que Ecuador no se va a involucrar en el ''conflicto colombiano'' le ha servido a Correa para todo. Mientras insistía que su país es víctima de una ''guerra civil'' foránea y que la política de seguridad de Alvaro Uribe es una imposición norteamericana, que amenaza la seguridad y paz regional, se dedicó a tejer alianzas con las FARC.

Lo cierto es que la estrategia de Correa, en el marco de la revolución bolivariana, se basa en no participar ''en el conflicto armado interno'' dando apoyo al gobierno Uribe, pero sí a las FARC. Desde el comienzo de su mandato, le concedió a la guerrilla el trato de organización política armada. Cree, al igual que Chávez, que ésta tiene un proyecto bolivariano que ''merece respeto'' y que su acción violenta es legítima.

El doble juego se develó con la acción militar en que cayó Raúl Reyes. Su presencia en territorio ecuatoriano y la información encontrada en las computadoras, expusieron al mundo la vinculación de ese gobierno con las FARC. A esta altura, la crisis diplomática entre ambos países no obedece al bombardeo en la frontera, sino al contenido de las laptops. Estas evidencian que por instrucciones directas de Manuel Marulanda, las FARC contribuyeron a la financiación de la campaña del presidente Correa, quien venía cumpliendo los acuerdos con la guerrilla.

Esto se ratifica en el encuentro clandestino de Gustavo Larrea, su flamante ministro de Seguridad, con Reyes. Larrea le manifestó al guerrillero el ''interés del Presidente (Correa) de oficializar las relaciones con la Dirección de las FARC'', por su conducto. Según Reyes, acordaron ''cambiar mandos de la Fuerza Pública de comportamiento hostil con las comunidades y civiles de la zona, para lo cual concitan nuestro aporte con información''. Lo que significa que se sometió el funcionamiento de las fuerzas de policía y militares del Ecuador a un pacto con una agrupación narcotraficante, calificada de terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea. Esa purga se amplió recientemente a todo aquel del que se sospeche tenga contacto con agencias de inteligencia estadounidenses, no así respecto a los militares relacionados con las FARC.

No hay que olvidar que el ministro ecuatoriano integró la pintoresca misión humanitaria montada por Chávez para la operación Emmanuel. En esa ocasión, cuando el presidente Uribe denunció que la guerrilla no tenía al niño, propuso condenar al gobierno colombiano, lo que fue celebrado por las FARC. Larrea es un viejo militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), emparentado con organizaciones similares en Perú, Bolivia y Chile. Hay quienes afirman que promovió círculos bolivarianos en Sudamérica y que tiene una relación privilegiada con Chávez. Fue director regional de la Asociación ALDHU que pretende llevar a Uribe a ''instancias jurisdiccionales internacionales'', en coincidencia con las tácticas y objetivos de la guerra política de las FARC y la revolución bolivariana contra el Estado colombiano.

Descubierta la conspiración con las FARC, el gobierno ecuatoriano procura contener la reacción interna y evitar la condena de la comunidad internacional. Para eso, pretende desvirtuar las computadoras, señalar que ''el ``descaro'' de Bogotá llegó a niveles inimaginables'' y que existen ''matrices de opinión antiecuatorianas'' en Europa. Además, según el diario El Comercio, se calificó de traidores a la patria a quienes en la oposición se atreven a investigar. También se sindica a periodistas de estar al servicio del ``agresor''.

Lo anterior da verdadero alcance a las palabras de la canciller, María Isabel Salvador: es indispensable ''acabar'' con la difusión de informaciones ''no verificadas'' por parte de Colombia, para restablecer las relaciones. Es decir, el gobierno de Uribe no debe revelar más documentos de las computadoras. Todo un exabrupto. Dicha información constituye un medio de prueba de la alianza farchavista y herramienta útil para quebrar los vínculos de las FARC con los gobiernos venezolano, ecuatoriano y los demás con los que ha mantenido contacto.

Por lo pronto, si Correa insiste en prolongar la crisis y en no separarse de la guerrilla, el efecto será el contrario: Uribe tendrá que llevar las computadoras y demás pruebas a la OEA y al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Chávez debería calcular las consecuencias.

www.rafaelguarin.blogspot.com

2 comentarios:

  1. todo lo que usted dice es mentira uribe es un criminal y es titere del imperio porque usted escribe mentiras ademas todo lo que dice la prensa colombiana y norteamericana es mentira

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  2. No es mentira, es verdad aunque no se le quita que uribe sea un títere del imperio y que la prensa desinforma más de lo que informa, pero a correa si lo cogieron, además para saber eso no se necesita ser politólogo o pro-gobiernista, solo falta ver como se expresa cada uno en determinados momentos.

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