El Plan B
Las Farc tienen un Plan A. Consiste en lograr que el Gobierno les legalice las tierras, las minas y los cultivos de coca. Que les conceda impunidad absoluta para no pisar la cárcel. Y les deje intactos los derechos políticos para instalarse cómodamente en el poder. Poder real, para tomar decisiones como refundar las Fuerzas Militares o incorporar a Colombia en la Alianza Bolivariana.
Todo eso, negociando, ojalá desde ahora, un cese bilateral del fuego porque, paralizada, la Fuerza Pública no podrá impedir su proselitismo armado con el que afianzarán el control en los territorios sensibles donde se ya se han apropiado de la tierra, las minas y la coca.

