Felipe Calderón y Álvaro Uribe
ÁLVARO URIBE
Las palabras transmitidas por el Gobierno, de traer a Farc como aliado para combatir narco terrorismo, dan la idea de equiparar al grupo criminal con la coalición de países comprometidos en la lucha contra el flagelo, y además, promocionan un partido político con toda clase de delincuentes y la temible sigla FARC.
México, Perú y España han sido buenos aliados en la lucha contra el narcoterrorismo, y ahora, aunque no lo expresen, deben estar desorientados sobre la nueva actitud del Gobierno de Colombia.