Masacres como la que ilustra el maestro Fernando Botero quedarán en la impunidad.
Lo más absurdo e indignante para las víctimas es que el Fiscal General de la Nación, quien debe constitucionalmente perseguir el delito, sea precisamente el principal defensor de que los criminales de lesa humanidad y de guerra, hagan parte de las FARC, el ELN, las AUC o sean agentes estatales, no se investiguen, juzguen y condenen judicialmente. Propugna, además, por que se les concedan múltiples beneficios jurídicos.
Lo más absurdo e indignante para las víctimas es que el Fiscal General de la Nación, quien debe constitucionalmente perseguir el delito, sea precisamente el principal defensor de que los criminales de lesa humanidad y de guerra, hagan parte de las FARC, el ELN, las AUC o sean agentes estatales, no se investiguen, juzguen y condenen judicialmente. Propugna, además, por que se les concedan múltiples beneficios jurídicos.
Su principal esfuerzo está orientado a defender que no paguen cárcel y a señalar que, a pesar de eso, no existirá impunidad, en contra del derecho internacional que él mismo invoca. Algunos datos:




