RAFAEL GUARÍN
Después del paso del Pte Santos del uribismo a la "jefatura natural"
del Partido Liberal no deja de ser gracioso que condene el
transfuguismo, sino fuera por el pánico que le produce Álvaro Uribe en
campaña.
Lo cierto es que la gran revolución política que necesita Colombia es
contar con partidos doctrinarios. Cohesionados por ideas, no por
dependencia burocrática, ni vanidades personales. El transfuguismo
parlamentario aborrece al propósito de construir tales partidos.
Si el uribismo quiere ser alternativa en 2014 sería una estúpidez
endosarla a la posibilidad de que congresistas que han contribuido al
desmonte de la Seguridad Democrática y a legitimar con el Marco Jurídico
para la Paz el crimen como medio de acciónn política, hagan de parte d
sus filas.
Uribe debe sacudirse de los transfugas y construir un movimiento
basado en la firmeza en unas ideas. !Primero la doctrina, luego la
mecánica! Lo otro es reproducir nuevas deslealtades.