domingo, mayo 25, 2008

ESPECIAL FARC - EL UNIVERSAL - Caracas


EL UNIVERSAL - Caracas. Domingo 25 de mayo de 2008


LA PRESIÓN MILITAR ASFIXIA A LAS FARC


En menos de un año, la guerrilla ha perdido cuatro de sus principales miembros.

Con la rendición de Nelly Ávila Moreno, alias "Karina", las FARC han sufrido su cuarto golpe en menos de un año.

La primera gran baja dentro de la guerrilla más antigua de América Latina se dio en septiembre de 2007 con la muerte del jefe rebelde Tomás Medina Caracas, alias "Negro Acacio".

Como si la guerra estuviera representada en un tablero de ajedrez, el segundo líder de las FARC, Raúl Reyes, cayó abatido el 1 de marzo, seguido tres días después por Iván Ríos, también miembro del Secretariado, que fue asesinado por su custodio.

Entre muertes, capturas, deserciones, pago de recompensas y ataques militares, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) han entrado en un proceso de decadencia y fragmentación que las mantiene acorraladas y que se evidencia en su estrategia de encontrar apoyo y protagonismo en gobiernos extranjeros, según documentos del PC de Reyes.

Así lo sostiene el analista y consultor político Rafael Guarín, profesor de la Universidad del Rosario de Bogotá, quien agrega: "La entrega de Karina representa el éxito de las estrategias militares de la política de seguridad democrática y el Plan Colombia del gobierno de Álvaro Uribe".

Hasta hace 10 años las FARC estaban en capacidad de realizar ataques hasta con mil hombres a su disposición, pero con el proceso de modernización del Ejército colombiano desde 1998 (con el ex presidente Andrés Pastrana), y que se consolidó en 2002 (con Uribe), el escenario cambió radicalmente.

Datos del Ministerio de la Defensa colombiano revelan que de las 15.407 personas que decidieron dejar las armas y reintegrarse a la sociedad desde agosto de 2002 hasta abril de 2008, 9.228 pertenecían a las FARC y 2.051 a la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

"Colombia ha transformado su concepto de derrota de hace 30 años, porque antes se buscaba la rendición total de la guerrilla. Ahora lo que se busca es doblegar la voluntad de lucha de las FARC, de tal manera que no se excluya una mesa de diálogo, sino que ésta sea útil para no usarse como estrategia de ataque", dice Guarín.

Cuando Karina dice que "prefiere la cárcel a la selva. Ya no tiene sentido la lucha armada", esta mujer, con 27 años dentro de esa organización, encarna el resultado de las presiones militares; del discurso por una lucha fuera de la clandestinidad; la falta de comunicación desde el Secretariado y los problemas internos sobre el verdadero sentido que tienen hoy las FARC, asegura Guarín.

El Ejército sostiene que los rebeldes controlan 30% de los cultivos de droga que se producen en el país, convirtiéndose así en un grupo narcoguerrillero.

La regionalización

La desmovilización de mandos medios y el hecho de que las fuerzas militares puedan ejercer presión efectiva, "señala que las FARC se han regionalizado, pero no desintegrado", indica Jorge Restrepo, director del Centro de Recursos para el Análisis de Conflicto (Cerac).

"Donde los rebeldes están aislados, sus redes funcionan con mayor eficacia, pero hay zonas como el Cauca o Antioquia donde aún tienen mucha influencia y el Ejército no puede repelerlos del todo, así que aún es muy temprano para hablar del fin del conflicto", agrega el experto.

Restrepo coincide en que la presión militar ha funcionado, y sentencia: "Existe ahora el riesgo de que el conflicto se apueste en regiones marginales y es peligroso. Las FARC están centralizadas, pero aún hay mucha oportunidad de reducirlas".


LA GUERRILLA SE PREPARA PARA LAS ELECCIONES DE 2010

Colombia agitó la polémica sobre los documentos hallados en el computador de Raúl Reyes al anunciar que la Fiscalía abrirá investigaciones a varios políticos, entre ellos a la senadora Piedad Córdoba, por vínculos directos con las FARC.

Con este hecho se abre un nuevo capítulo en lo que se conoce ahora como la "farcpolítica" y que demuestra la vinculación que por años habrían podido tener las FARC con la clase política colombiana.

"Las FARC entienden, bajo su experiencia, que el Plan Colombia y la política de seguridad democrática de Álvaro Uribe no serán derrotados por la vía militar sino por la política y por ello se están alistando para 2010", dice el analista Rafael Guarín.

Como las guerras no se libran sólo con fusiles, sino con las luchas políticas, la guerrilla tiene que derrotar las dos estrategias que se le anteponen de la misma forma en que nacieron: en campaña y por las urnas, dice.

"Para ello -asegura Guarín- se necesita que los ciudadanos y el próximo candidato presidencial apuesten en 2010 a la salida política negociada de la que tanto hablan los rebeldes, pero en sus términos y no los del Gobierno", es decir, devolver el Ejército a los cuarteles, el despeje de territorios y alimentar la falta de unidad nacional.

Por eso se entiende que el discurso de las FARC sea desde ahora el intercambio humanitario de rehenes por guerrilleros presos, más el despeje militar. Y sostiene el analista: "Para que ellos logren ganar tienen que jugar con los actores dentro de Colombia y con los internacionales, que es donde entra ayuda de Hugo Chávez y Rafael Correa".

A las FARC no les conviene un acuerdo humanitario ahora en esa lógica que ha planteado Uribe y avala la comunidad internacional, "pues su intención es ir demostrando para 2010 que la política de seguridad democrática no permite el acuerdo humanitario", enfatiza Guarín.

Ahora lo importante es continuar la presión militar que siga degradando a la guerrilla y generando desmovilizaciones que fortalezcan al Estado, pero también políticas de atención social a los campesinos pobres que se sienten aún indefensos. flb

miércoles, mayo 21, 2008

DESPUÉS DE INTERPOL

Foto: www.elperiodico.com
EL NUEVO HERALD - Publicado el martes 20 de mayo del 2008

El informe forense de INTERPOL sobre las computadoras incautadas en el campamento ecuatoriano de ''Raúl Reyes'' clarifica tres cosas: eran propiedad del cabecilla guerrillero, no fueron alteradas y son un medio probatorio. ¿Qué hacer con esa información?

En el plano judicial se podrán establecer los nexos de sectores de la sociedad colombiana con las FARC y avanzar en el desmantelamiento de su entramado legal, compuesto por políticos, jueces, fiscales, periodistas y ''personalidades''. La guerrilla mantiene la ''combinación de todas las formas de lucha'': al tiempo que efectúa acciones armadas, se camufla en la legalidad para conseguir sus objetivos criminales.

Por otro lado, si bien Alvaro Uribe dijo en la Cumbre de Río que no denunciaría ante la Corte Penal Internacional (CPI) al presidente Hugo Chávez, la información servirá a las organizaciones no gubernamentales que decidan agotar la jurisdicción interna de Venezuela y cumplir con las formalidades requerida para acudir a La Haya.

Aunque Chávez públicamente se burle, íntimamente teme correr la suerte de Thomas Lubanga, comandante de las Fuerzas Patrióticas para la Liberación del Congo, o de militares de Uganda, respecto de los que la CPI dictó orden de detención. Los emails entre miembros del secretariado de las FARC, diversas declaraciones del propio Chávez y otros medios probatorios testimonian que la relación trasciende la simpatía ideológica y se extiende a la financiación de sus actividades terroristas, suministro de armas, cobertura política y concurso en la ejecución del plan estratégico de la guerrilla. Con ello, el teniente coronel contribuye a la comisión de crímenes de competencia de la Corte.

Por otro lado, la recepción por parte de la campaña electoral de Rafael Correa de dineros provenientes de actividades de narcotráfico y secuestro de las FARC, que embadurna con sangre y cocaína su presidencia, ocasionará las investigaciones judiciales reclamadas por la oposición en su país.

En el plano político habrá más agitación. El gobierno colombiano tiene la iniciativa y pasó de acusado a acusador. En sus manos está decidir qué hacer con la información que sindica a sus adversarios en la región. Podría buscar un compromiso de no divulgarla a cambio de que los gobiernos rompan sus relaciones con las FARC.

En realidad es poco factible. ¿Qué grado de confiabilidad se puede otorgar a quienes en la clandestinidad se asociaron con un grupo terrorista y narcotraficante? ¿Se puede creer en gobernantes que violan la legislación internacional que proscribe el apoyo o colaboración con organizaciones dedicadas a esas actividades?

Tal alternativa interpreta inadecuadamente lo que ocurre en América Latina y desconoce los fundamentos teóricos del proyecto bolivariano. Como lo recuerda el experto en seguridad, Román Ortiz, ''un gobierno revolucionario al interior es también un gobierno revisionista en el exterior''. Los vínculos y solidaridad con las FARC reflejan esa lógica y se enmarcan en la construcción del ''bloque regional de poder - (patria grande)'', indispensable para realizar el socialismo del siglo XXI. Según Heinz Dieterich Steffan el programa revolucionario sólo es posible si se consolida en el ámbito regional. ¿Es entonces sensato esperar que el chavismo renuncie voluntariamente a extender su mano sobre Colombia, cuando esto significa su fracaso?

Parece más apropiado estar dispuestos a acudir al Consejo Permanente de la OEA y al Consejo de Seguridad de la ONU, previa sensibilización de la opinión pública mundial. Es necesario organizar, clasificar y publicitar la información referida a los tratos de Chávez y Correa con las FARC y allegarla a todos los gobiernos. La presión internacional debería quebrar la confabulación farchavista o someterla al ostracismo. Si no fuera así, se legitimarán otro tipo de acciones.

Hay que colocar las cosas en su sitio. No estamos viviendo una situación común en que la confrontación armada desborda fronteras y afecta los países vecinos. Los gobiernos de Venezuela y Ecuador, más que sufrir el ''conflicto colombiano'', son aliados de las FARC. Precisamente eso es lo que amenaza la paz en la región, no la respuesta legítima del Estado al terrorismo y al narcotráfico. Tampoco se puede comparar con la pasividad de Francia frente a ETA. Francia no compartía los objetivos de la banda terrorista, no la armaba, ni la financiaba, ni ninguno de sus gobernantes recibió de ella aportes a sus campañas electorales.

Los gobiernos que integran la revolución bolivariana deben comprender que el terrorismo y los crímenes de lesa humanidad son inaceptables para el mundo y para sus pueblos. Omitirlo les puede llevar a recorrer el camino del general Manuel Antonio Noriega, ahogar su proyecto político y menoscabar el respaldo popular. Por eso, camaradas Chávez y Correa, lo mejor es romper con las FARC.

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domingo, mayo 18, 2008

Los email secretos de la alianza farchavista


El siguiente artículo de la Revista Semana ratifica nuestras denuncias hechas en las columnas de El Nuevo Herald y Semana.com, respecto a la alianza farchavista:

jueves, mayo 15, 2008

REVISAR LA EXTRADICIÓN

RAFAEL GUARÍN
Revista Semana on line.
15 de Mayo de 2008

La decisión de extraditar a la cúpula del paramilitarismo favorece al gobierno, pero erosiona gravemente el Estado de Derecho. Con habilidad, Uribe cambió el escenario y dejó en el aire a quienes decían que era incapaz de extraditar a los ex jefes paramilitares por físico miedo a que denunciaran sus presuntos vínculos con esas organizaciones. Resulta irónico que estos críticos ahora digan que los extraditó para que no hablaran.

El gobierno nunca dio la seguridad jurídica de no extradición; por el contrario, siempre condicionó la extradición a que Mancuso, Jorge 40, Don Berna y los demás narcotraficantes, acataran las obligaciones de la ley de justicia y paz. La Política de consolidación de la Seguridad Democrática, dentro de las medidas que combaten el resurgimiento de tales grupos, contempla “retirar todos los beneficios jurídicos, aplicar la legislación penal ordinaria y, cuando sea procedente, extraditar”.

Al comienzo del proceso con los paramilitares la extradición inmediata parecía lo conveniente. Suprimirla o suspenderla indefinidamente con ocasión de un “proceso de paz”, era un incentivo a nuevas bandas de narcotraficantes, dispuestas a disfrazarse de autodefensas o guerrillas con tal de obtener bajas penas en Colombia e impunidad en el exterior.

A pesar de eso, algunas cosas hacen pensar que la extradición debía hacerse luego de pagar las condenas en Colombia. La primera, el descubrimiento del famoso programa de ''Resocialización de Narcotraficantes” del Departamento de Justicia de Estados Unidos, que a cambio de confesión de delitos, rutas de narcotráfico y dinero, ofrecía bajas penas y hasta la posibilidad de mantener parte de la riqueza ilícita. Esa es probablemente la razón por la que los hoy extraditados no delataron las vías de exportación de droga, ni entregaron bienes a la justicia colombiana. Prefirieron negociarlos con las cortes estadounidenses que reparar con ellos a las miles de víctimas, así diga el Alto Comisionado que tales bienes tendrán ese destino final.

La jugada de los paramilitares es pagar simultáneamente la pena que impongan las cortes estadounidenses por narcotráfico y la derivada por la comisión de crímenes de lesa humanidad, en el marco de la Ley de Justicia y Paz. Un “articulito” de dicha ley establece que “la pena podrá cumplirse en el exterior”. El negocio es rentable para estos delincuentes: los 8 años que máximo pagarían en Colombia harían parte del tiempo que cumplirán en las cárceles estadounidenses.

Si se quería ser duro con los delincuentes (¡como debe ser!), se tenía que observar la regla de juego original: aplicarles la pena ordinaria que fácilmente ascendería a 40 años y, cumplida ésta, proceder a su extradición.

Lamentablemente, si no se hace algo desde la sociedad civil, la extradición terminará por ahogar en un mar de confusiones e impotencia a las víctimas y a quienes demandamos la verdad sobre los vínculos con políticos, empresarios, militares, magistrados, fiscales, multinacionales y las propias agencias de inteligencia norteamericanas.

Hay que exigir al gobierno impedir que se repita el incumplimiento de la Ley de Justicia y Paz en los 3.284 casos restantes. Es urgente fijar un término durante el cual se podrá cumplir con las obligaciones de verdad y reparación que tienen los sindicados, so pena de ser excluidos de los beneficios. Esta es la única forma de asegurar que los lugartenientes, que en realidad eran quienes movían la maquinaria asesina y también mantenían permanente relación con los diferentes estamentos de la sociedad, revelen la verdad.

Para despejar cualquier suspicacia de contribución a la impunidad, se debe excluir de Justicia y Paz a los extraditados. Con eso se elimina la posibilidad de cumplir la pena en el exterior, quedan cobijados por la justicia ordinaria y vigentes los procesos, en espera a que se verifique la pena en Estados Unidos y se requiera su repatriación a fin de que se condenen por crímenes de lesa humanidad. Finalmente, son imprescriptibles.

A esta altura, así parezca ingenuo, queda exigir al gobierno que haga equipo con las organizaciones de la sociedad civil con el propósito de mantener el reclamo de verdad, justicia y reparación y se establezcan mecanismos de seguimiento y observación rigurosa a los procesos que se adelanten en Estados Unidos.

En el futuro se necesita que un nuevo gobierno entienda que el tratado de extradición es de doble vía y tenga la valentía y el liderazgo de exigir el retorno de los narcoparamilitares, una vez cumplan las penas en Estados Unidos. Aún más, no se debe temer revisar el tratado y abrir un debate indispensable para evitar que un mecanismo de cooperación judicial se desnaturalice y que los criminales terminen gozando de las playas de Miami, mientras sus víctimas enfrentan en la soledad su propia desgracia.

Nota: ¿Por qué Sabas Pretelt no renuncia a la embajada en Roma y explica al país su papel en el escándalo Yidis?

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viernes, mayo 09, 2008



PAGE ONE

Chávez Aided Colombia Rebels,
Captured Computer Files Show

By JOSÉ DE CÓRDOBA and JAY SOLOMON
May 9, 2008; Page A1

BOGOTÁ, Colombia -- A cache of controversial computer files closely tying Venezuela's President Hugo Chávez to communist rebels seeking to topple Colombia's government appear to be authentic, U.S. intelligence officials say.

Link: http://online.wsj.com/article_email/SB121029900813279693-lMyQjAxMDI4MTAwOTwOTk5Wj.html


martes, mayo 06, 2008

EL DOBLE JUEGO DE CORREA

EL NUEVO HERALD - Miami / Publicado el martes 06 de mayo del 2008
Foto Periódico EL COMERCIO

Lo que amenaza la seguridad y la paz de América Latina no es la firmeza de Colombia frente a los grupos armados ilegales y el narcotráfico, sino la alianza de la revolución bolivariana con las FARC. La declaración de Rafael Correa de estar dispuesto a reconocer estatus de beligerancia a las FARC e iniciar relaciones diplomáticas con ese grupo, demuestra que se mantiene en el guión escrito por Hugo Chávez y Manuel Marulanda.

La excusa de que Ecuador no se va a involucrar en el ''conflicto colombiano'' le ha servido a Correa para todo. Mientras insistía que su país es víctima de una ''guerra civil'' foránea y que la política de seguridad de Alvaro Uribe es una imposición norteamericana, que amenaza la seguridad y paz regional, se dedicó a tejer alianzas con las FARC.

Lo cierto es que la estrategia de Correa, en el marco de la revolución bolivariana, se basa en no participar ''en el conflicto armado interno'' dando apoyo al gobierno Uribe, pero sí a las FARC. Desde el comienzo de su mandato, le concedió a la guerrilla el trato de organización política armada. Cree, al igual que Chávez, que ésta tiene un proyecto bolivariano que ''merece respeto'' y que su acción violenta es legítima.

El doble juego se develó con la acción militar en que cayó Raúl Reyes. Su presencia en territorio ecuatoriano y la información encontrada en las computadoras, expusieron al mundo la vinculación de ese gobierno con las FARC. A esta altura, la crisis diplomática entre ambos países no obedece al bombardeo en la frontera, sino al contenido de las laptops. Estas evidencian que por instrucciones directas de Manuel Marulanda, las FARC contribuyeron a la financiación de la campaña del presidente Correa, quien venía cumpliendo los acuerdos con la guerrilla.

Esto se ratifica en el encuentro clandestino de Gustavo Larrea, su flamante ministro de Seguridad, con Reyes. Larrea le manifestó al guerrillero el ''interés del Presidente (Correa) de oficializar las relaciones con la Dirección de las FARC'', por su conducto. Según Reyes, acordaron ''cambiar mandos de la Fuerza Pública de comportamiento hostil con las comunidades y civiles de la zona, para lo cual concitan nuestro aporte con información''. Lo que significa que se sometió el funcionamiento de las fuerzas de policía y militares del Ecuador a un pacto con una agrupación narcotraficante, calificada de terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea. Esa purga se amplió recientemente a todo aquel del que se sospeche tenga contacto con agencias de inteligencia estadounidenses, no así respecto a los militares relacionados con las FARC.

No hay que olvidar que el ministro ecuatoriano integró la pintoresca misión humanitaria montada por Chávez para la operación Emmanuel. En esa ocasión, cuando el presidente Uribe denunció que la guerrilla no tenía al niño, propuso condenar al gobierno colombiano, lo que fue celebrado por las FARC. Larrea es un viejo militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), emparentado con organizaciones similares en Perú, Bolivia y Chile. Hay quienes afirman que promovió círculos bolivarianos en Sudamérica y que tiene una relación privilegiada con Chávez. Fue director regional de la Asociación ALDHU que pretende llevar a Uribe a ''instancias jurisdiccionales internacionales'', en coincidencia con las tácticas y objetivos de la guerra política de las FARC y la revolución bolivariana contra el Estado colombiano.

Descubierta la conspiración con las FARC, el gobierno ecuatoriano procura contener la reacción interna y evitar la condena de la comunidad internacional. Para eso, pretende desvirtuar las computadoras, señalar que ''el ``descaro'' de Bogotá llegó a niveles inimaginables'' y que existen ''matrices de opinión antiecuatorianas'' en Europa. Además, según el diario El Comercio, se calificó de traidores a la patria a quienes en la oposición se atreven a investigar. También se sindica a periodistas de estar al servicio del ``agresor''.

Lo anterior da verdadero alcance a las palabras de la canciller, María Isabel Salvador: es indispensable ''acabar'' con la difusión de informaciones ''no verificadas'' por parte de Colombia, para restablecer las relaciones. Es decir, el gobierno de Uribe no debe revelar más documentos de las computadoras. Todo un exabrupto. Dicha información constituye un medio de prueba de la alianza farchavista y herramienta útil para quebrar los vínculos de las FARC con los gobiernos venezolano, ecuatoriano y los demás con los que ha mantenido contacto.

Por lo pronto, si Correa insiste en prolongar la crisis y en no separarse de la guerrilla, el efecto será el contrario: Uribe tendrá que llevar las computadoras y demás pruebas a la OEA y al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Chávez debería calcular las consecuencias.

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viernes, mayo 02, 2008

DISOLVER EL URIBISMO

Capitolio Nacional. Sede del Congreso de Colombia.
Foto tomada de http://www.elturbion.modep.org/

Publicado en Semana.com - 2 de mayo de 2008

RAFAEL GUARÍN

El problema no es Uribe, es el uribismo. Así parece que lo perciben los ciudadanos. El creciente repudio a los miembros de la coalición de gobierno comprometidos con los narcoparamilitares, contrasta con la favorabilidad del Presidente. Después de la crisis internacional de marzo pasado ascendió a 84% y se acaba de revelar una encuesta, en que el 68% dice que votaría por él, si se presentara en las próximas elecciones presidenciales.

La verdad es que los congresistas y los partidos denominados “uribistas” siempre han sido más una carga que otra cosa. En 2002, fue mayor el beneficio que obtuvieron los que a última hora apoyaron a Uribe, que el conseguido por la campaña presidencial. En 2006 se repitió la historia. El Partido Conservador, la U, Cambio Radical y pequeñas colectividades como Convergencia Ciudadana, Colombia Democrática, Colombia Viva y Alas Equipo Colombia, han servido más para mantener y profundizar viejos vicios de la política, que para respaldar la gestión gubernamental.

Es increíble que un gobierno con esos niveles de apoyo ciudadano esté en una inmensa soledad. En el Congreso son contados quienes son capaces de defender medianamente una tesis del gobierno, en cambio, son más los que levantan argumentos desde la oposición. Junto a los vínculos con el paramilitarismo, campea la mediocridad en las toldas parlamentarias uribistas.

En los partidos de la coalición no existen liderazgos políticos que orienten la actividad legislativa. La bancada uribista es una ficción burocrática, pero no una fuerza política. A las evidentes limitaciones conceptuales de muchos de sus integrantes, se suma la ausencia de inquietudes programáticas y el consabido afán individualista. Pareciera que el “sálvese quien pueda” fuera el único factor dominante en la coalición. Quienes suelen proponer, lo hacen preferentemente buscando registro mediático y no pensando en sus propios partidos o en un proyecto político.

Da grima ver los debates de control político. La mayoría de los que se dicen uribistas se destacan por su falta de preparación y compenetración con las políticas de la administración que respaldan. Ni siquiera ante la amenaza farchavista, el acuerdo humanitario o la implementación de la política de seguridad democrática, surgen planteamientos o sugerencias de esos partidos.

Para colmo de males, la presidenta del Congreso, Nancy Patricia Gutiérrez, de Cambio Radical, y el presidente del Partido de la U, Carlos García, justa o injustamente, están en capilla con destino al Buen Pastor o la cárcel la Picota. Vargas Lleras no aparece. Los otros jefes de los partidos de la coalición están investigados: Habib Merheg, Mario Uribe, Álvaro Araujo, Ciro Ramírez y Alberto Gil.

Pero la indiscutible crisis de legitimidad de los partidos políticos, que afecta la credibilidad del Congreso, no llega a la Casa de Nariño. La razón de un apoyo tan alto al Presidente probablemente obedece a la combinación de una legitimidad de tipo carismático y una basada en el rendimiento. En términos de Max Weber, los ciudadanos reconocen en Uribe cualidades extraordinarias o excepcionales, lo que no es extraño, si se compara con Andrés Pastrana o Ernesto Samper. Al igual, siguiendo al profesor Joseph Valles, es consecuencia de que “funda su legitimidad en el resultado de sus propias actuaciones”.

Lo evidente es que el gobierno está solo y en el gobierno mismo Uribe también. No hay quien lidere la bancada si no es Uribe, prácticamente no hay quien responda los ataques externos que no sea Uribe, tampoco, a la oposición. El gobierno es Uribe y eso, que tantas emociones despierta, resultará fatal cuando no esté.

En parte, es responsabilidad de un liderazgo muy fuerte en cabeza del Presidente, pero ante todo, de la incapacidad de los partidos de la coalición, igual que de la ineptitud del Partido Liberal y el Polo Democrático para generar nuevos liderazgos. Durante la crisis desatada con la muerte de Raúl Reyes, nadie, absolutamente ninguno de los que aspiran a sucederlo y se encuentran fuera del gobierno, respaldaron al Presidente. Muchos quieren aprovechar su popularidad sin hacer gasto alguno.

Por el lado del Partido Liberal la situación no es muy distinta. Finalmente, se disputa con el Partido Conservador la paternidad de los parapolíticos, hoy declarados uribistas. El Liberalismo tiene once parlamentarios y cuatro de sus gobernadores, elegidos en 2003, judicializados por relaciones con las AUC. Del Polo Democrático, con seguridad, pronto sabremos, apenas la Corte Suprema de Justicia y la Fiscalía comiencen a investigar políticos y “personalidades” cómplices de las FARC.

Así las cosas, ¿para qué sirve tener las mayorías en el Congreso? ¿A cuento de qué el Presidente asume el desgaste político de los miembros de su coalición de gobierno? ¿Más que aliados, los partidos uribistas son un obstáculo para que el gobierno pueda derrotar el crimen, la pobreza y la corrupción? ¿No será mejor adelantar las elecciones de Congreso? ¿Avanzar hacia una Asamblea Nacional Constituyente?

Uribe debería proclamar la disolución del uribismo parlamentario. El uribismo ciudadano sigue existiendo y siente que los parapolíticos, que usufructúan la imagen del Presidente, no sólo no los representan sino que lo afectan gravemente. Si el Presidente quiere salvaguardar su legado y que se reelija la seguridad democrática, debe promover que en las próximas elecciones no haya más partidos, aliados del crimen, asaltando su popularidad. El mejor camino es que desaparezcan, de una vez por todas, las corruptas colectividades uribistas y que surjan nuevas alternativas políticas, con capacidad de defender transparentemente una política de firmeza frente al terrorismo y de realización del estado social de derecho.
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jueves, mayo 01, 2008

Documentos revelan que Venezuela pidió entrenamiento guerrillero a las FARC

ALEJANDRA LABANCA
The Miami Herald
AFP/Getty Images

El gobierno del presidente venezolano Hugo Chávez le pidió a la guerrilla colombiana de las FARC "compartir su experiencia en guerra de guerrillas'', citando una posible invasión estadounidense, según documentos obtenidos por The Miami Herald.

Un alto funcionario colombiano dijo que los documentos estaban en una computadora de Raúl Reyes, líder de las FARC abatido el primero de marzo en una incursión militar colombiana contra un campamento rebelde en el vecino Ecuador.

En uno de aproximadamente 15 mensajes electrónicos a los que The Miami Herald tuvo acceso, alguien que firma como "Iván'' le indica al Secretariado de las FARC que la solicitud de cooperación militar vino del ministro del Interior de Venezuela, Ramón Rodríguez Chacín. Los mensajes son parte de varios documentos no revelados que supuestamente estaban en las computadoras de Reyes.

El alto funcionario colombiano --que pidió no ser identificado como condición para hablar de los documentos-- identificó a "Iván'' como Iván Márquez, miembro del Secretariado de las FARC.
No se ha confirmado de forma independiente la veracidad de los documentos. Las autoridades colombianas indicaron a The Herald que los documentos sobrevivieron al ataque al campamento rebelde porque las computadoras estaban guardadas en cajas de metal. El gobierno colombiano ha pedido a la Interpol que verifique la autenticidad de los archivos informáticos y se espera que los resultados estén listos pronto.

Rodríguez Chacín declinó el miércoles una petición de entrevista con The Herald.

Según uno de los mensajes electrónicos revisados por The Herald, Rodríguez Chacín solicitó a las FARC una capacitación amplia.

"Rodríguez Chacín preguntó sobre posibilidades de que les transmitamos nuestra experiencia en guerra de guerrillas, la cual ellos llaman ‘guerra asimétrica'. Quieren modalidad operativa, explosivos, cátedra bolivariana, campamentos en la selva, emboscadas, logística, movilidad (...), todo esto pensando en una respuesta adecuada a la posibilidad de una invasión de Estados Unidos'', escribe "Iván'' en un mensaje con fecha del 14 de noviembre del 2007.

El funcionario colombiano dijo que la fecha del mensaje de "Iván'' fue después de una reunión entre Rodríguez Chacín e Iván Márquez en Caracas. El funcionario mencionó una reunión celebrada entre las FARC y el gobierno venezolano en el Palacio de Miraflores y ampliamente reportada en la prensa.

Los documentos en cuestión se remontan incluso al 2005 y son mensajes internos entre altos líderes guerrilleros. No hay ningún mensaje de los funcionarios venezolanos mencionados en los memos de los rebeldes.

Colombia afirma que eso se debe a que Márquez y el también líder guerrillero Timoleón ‘‘Timochenko'' Jiménez --no Reyes-- fueron los contactos directos de la guerrilla en Venezuela.
En su mensaje, "Iván'' le dice al Secretariado de las FARC que Venezuela está interesada en compartir la experiencia de los rebeldes en varios frentes. "Chávez propuso contactos trimestrales (...) en eventos que podrían tener lugar en la frontera, Caracas o La Habana, sin descartar su presencia en los mismos'', escribe "Iván''.

Si se verifican, los mensajes entre Márquez y el resto del Secretariado de las FARC sería un fuerte indicio de que Chávez tiene una relación estrecha con los rebeldes. En un mensaje del 12 de noviembre, un rebelde escribe sobre una reunión que dice se celebró "en nuestro búnker del Fuerte Tiuna''. El Fuerte Tiuna es la sede central de las fuerzas armadas venezolanas en Caracas.
Los documentos obtenidos por The Herald también revelan que los rebeldes pueden haber tenido contactos con Venezuela sobre entrenamiento en la guerra de guerrilla desde el 2005.

En un mensaje del 18 de abril del 2005 "Iván'' le escribe a "Raúl'' que alguien a quien llama ‘‘Tino," un alto cargo con las Unidades de Defensa Popular --las milicias territoriales que Chávez creó para defender su revolución bolivariana-- está interesado en capacitar a sus miembros en guerra de guerrilla con los rebeldes.

No está claro si la supuesta solicitud de Rodríguez Chacín dos años después tenía por fin capacitar a la misma fuerza civil armada.
Los mensajes también sugieren que desde el 2005 los rebeldes intentaron ganarse el favor de Chávez, a quien caracterizaron de "un tipo difícil'' a cargo de un país con "importantes reservas útiles a nuestros propósitos''.

"Iván'' y "Timo'' le enviaron mensajes a Chávez a través de varios de sus ayudantes y partidarios, con una retórica específica para tratar de ganárselo e indicándole que las FARC tenían la capacidad de ayudar a su revolución socialista.

"Necesitamos captar a un tipo difícil, de pataletas'', le dice "Iván'' a "Raúl'' en un mensaje del 25 de marzo del 2005, en que sugiere enviarle una carta a Chávez.
"Recomiendo aludir [en la carta] al tema de la grave amenaza imperialista que se cierne sobre la revolución'', agrega.

El 17 de mayo del 2005, "Raúl'' le dice a "Timo'' que ya se envió la carta a Chávez.

Mensajes electrónicos ya dados a conocer por el gobierno colombiano alegan que Chávez le prometió millones de dólares a las FARC aproximadamente en el momento en que negociaba la liberación de cinco rehenes a finales del 2007 y principios del 2008.

El general Oscar Naranjo, jefe de la Policía de Colombia, dijo poco después de la incursión al campamento de Reyes que Chávez le había dado $300 millones a las FARC. Agregó que la información salió de los archivos informáticos recuperados de las computadoras de Reyes y que no estaba claro si era un pago de rescate por los rehenes.

Venezuela ha negado con fuerza la acusación.

Sergio Jaramillo, viceministro de Defensa de Colombia, declinó comentar sobre el supuesto vínculo financiero entre Venezuela y las FARC, pero dijo que el gobierno sabe que los rebeldes están escasos de dinero. Las FARC están bajo fuerte presión de las fuerzas armadas colombianas, que han recibido $6,100 millones desde el 2000 del Plan Colombia, financiado por Washington.

"Por lo que he visto en las computadoras de Reyes, ha habido una reducción significativa en los ingresos de las FARC porque han perdido el control de la producción de cocaína en el sureste de Colombia'', dijo.
"Más importante, vemos que tienen un gran problema de flujo de efectivo. No tienen capital para adquirir todo el equipo que quieren'', agregó el viceministro.




domingo, abril 27, 2008

FRANCIA Y LAS FARC

EDUARDO MACKENZIE

TOMADO DE: http://jacquesthomet.unblog.fr

París, 10 de abril de 2008

El segundo fracaso en cinco años del Estado francés tras el envío de un avión a Colombia para dar ayuda sanitaria a Íngrid Betancourt y a otros secuestrados enfermos en poder de las Farc, parece no haber servido para nada. Hay fracasos con los cuales, al menos, se aprende algo. En este caso, no. La inanidad de las declaraciones de los responsables franceses tras el anuncio de que regresará vacío el Falcon 50 estacionado inútilmente en Bogotá desde el 3 de abril, permite pensar que París no ha aprovechado esa experiencia para captar la esencia del problema y aceptar que debe revisar sus esquemas sobre las Farc, si quiere ayudar realmente a la liberación de las víctimas de éstas.

La frivolidad de las fórmulas escogidas por el ministro Bernard Kouchner para explicar ese fracaso confirma que París, a pesar del golpe sufrido, asume lo ocurrido como una partida aplazada y no como una muestra más de la voluntad de las Farc de explotar a fondo y a muy largo plazo el calvario de Ingrid Betancourt. «Sin el acuerdo de las Farc sobre esta misión tan precisa, motivada por la urgencia de la situación humana y médica de Ingrid Betancourt, no tenemos, por el momento, ninguna posibilidad», dijo Kouchner. ¿Por el momento? ¿Habría que entender entonces que las Farc podrían ser sensibles dentro de poco a la “situación humana” de sus víctimas y retroceder ante los llamados de la razón?

Evocando una idea del presidente Nicolas Sarkozy, el canciller galo estimó que el “rechazo” de las Farc era “una falta política grave y una tragedia humanitaria”. ¿Es así como el poder francés ve lo que hacen las Farc con los secuestrados? ¿Como una “falta política grave”? ¿No como un acto de barbarie, insoportable para la conciencia universal, como un crimen de lesa humanidad[1], imprescriptible, que merece la mayor severidad de todo Estado de derecho? Al fundador de Médicos sin Fronteras le conocíamos una mayor capacidad de indignación. ¿Esta es cosa del pasado? El frío silogismo de Kouchner frente a la acción monstruosa de las Farc[2] sorprende a muchos observadores. ¿Kouchner habría sido capaz de decir, en 1975, que las masacres ordenadas por Pol Pot constituyen “una falta política grave” y una ”tragedia humanitaria”?

Francia envió su Falcon 50 a Bogotá luego de que el presidente Sarkozy le exigiera al jefe de las Farc, Manuel Marulanda, por segunda vez, la liberación de Ingrid Betancourt. ¿Las Farc prometieron llamar al equipaje en Bogotá para continuar la operación? Nada se sabe y los interrogantes se acumulan. ¿Cual era el objetivo de la misión humanitaria? ¿Rescatar a Ingrid y a otros secuestrados enfermos o simplemente darles atención médica y dejarlos de nuevo en poder de sus captores? Ninguna aclaración sobre esos puntos ha salido de la boca de un funcionario francés y ni siquiera de los editorialistas parisinos, tan acostumbrados a perorar sobre lo divino y lo humano. Nada tampoco sobre los rumores inquietantes (pero no confirmados) sobre un deterioro de la salud de Ingrid[3] que rodearon el precipitado envío del Falcon 50.

Nadie parece querer hablar tampoco de las similitudes con lo ocurrido el 9 de julio de 2003, cuando el primer ministro Dominique de Villepin despachó en total secreto a Manaos, Brasil, once militares y diplomáticos a bordo de un Hércules C-130, para rescatar a la ex candidata presidencial colombiana[4]. En esa ocasión, la técnica del rumor sobre la muerte “inminente” de ésta había sido utilizado a fondo por las Farc. Nadie parece saber que el resultado de esa frustrada operación fue el deterioro aún más grave de las relaciones entre Bogotá y París.

En esa época, las Farc acusaron al presidente Alvaro Uribe de haber “inventado” el rumor de que las Farc querían liberar a Ingrid Betancourt “antes de que muriera”. París y la familia Betancourt tragaron entero esa explicación –que Bogotá desmintió sin gran éxito– y la desconfianza aumentó entre los dos gobiernos[5]. Esta vez, en 2008, las Farc repiten la misma receta: la misión fracasó, dice la dirección de las Farc, porque ésta “no era el resultado de la concertación sino de la mala fe de (Álvaro) Uribe ante el gobierno del Elíseo, y una burla desalmada a las expectativas de los familiares de los prisioneros”.

La señal es esa: Uribe debe ser castigado por Sarkozy y por los familiares de los rehenes, pues los secuestradores, buenas almas como todo el mundo sabe, no son quienes se “burlan” de sus víctimas sino el gobierno colombiano. El criminal endosa a otro su crimen y cree así fabricarse una virginidad. ¿Hasta cuando París y los comités de apoyo de Ingrid Betancourt van a seguir dando la impresión de que son sensibles a esa impostura ?

Conciente del fracaso de su empresa, la guerrilla colombiana quiere, en realidad, que otros hagan el trabajo de ella. Desorganizadas por la ofensiva del Ejército colombiano, las Farc quieren que Francia le haga la guerra a Colombia, y que ésta comience por el sabotaje diplomático. Esa guerra debe ser, sobre todo, contra el presidente Uribe y su política de seguridad democrática. Ese es el mensaje de fondo, entre líneas, que se desprende de la fantasmática nueva dirección de las Farc.

En los últimos años, la organización narco-terrorista no ha hecho otra cosa que exigirle a otros que enfrenten a sus enemigos. Lo hizo con los simpatizantes que le quedan en algunos sindicatos norteamericanos, para que éstos convencieran a algunos senadores demócratas de hacer la guerra comercial a Colombia, pues ellos, las Farc, no podían ir muy lejos. Y lo lograron. La guerra de desinformación contra la aprobación del TLC con Colombia cuenta con la AFL-CIO como punta de lanza y ello ha terminado involucrando a los dos candidatos demócratas, Obama y Clinton. La extrema izquierda francesa pretende ahora que sus amigos en Estados Unidos liguen a la campaña contra el TLC las reivindicaciones del comité francés de apoyo a Ingrid Betancourt.

Las Farc lo hicieron también con la familia Betancourt, a quien le exigieron que proclamara en Europa que el culpable de la situación de Ingrid es Alvaro Uribe (al comienzo el culpable era el ex-presidente Andrés Pastrana). Eso ha durado seis años y los resultados son catastróficos: Ingrid Betancourt sigue en poder de las Farc y su salud está cada vez peor. ¿El hecho de haber acatado esa línea le ha deparado a Ingrid un poco de clemencia de parte de sus verdugos? No, para nada. ¿Hasta cuando esa familia aceptará esa estrategia que prolonga el sacrificio de la ex candidata y sólo sirve a los enemigos de la democracia?

Las Farc le han pedido lo mismo al presidente Hugo Chávez. El debe hacer la guerra, de una vez por todas, a Colombia. El hombre, quien desde 1999 tiene excelentes relaciones con ellos[6] y les ayuda en todo lo que puede, estuvo a punto de cumplirles ese encargo cuando ordenó, tras la muerte de Raúl Reyes, el 1 de marzo pasado, el envío de “diez batallones” a la frontera con Colombia. El amenazó también con sus aviones de combate recién comprados a Vladimir Putin.

Las Farc le han pedido igualmente a Rafael Correa, presidente del Ecuador, que le declare la guerra a Colombia. Lo intoxicaron primero, hace cerca de dos años, con el tema de las fumigaciones en Colombia las cuales, decían, perjudicaban a Ecuador, y éste, izquierdista fanatizado por Chávez, les creyó y lanzó amenazas y todo tipo de improperios. Cuando Raúl Reyes y una veintena de terroristas cayeron bajo las bombas en un campamento ecuatoriano de las Farc, ellos azuzaron de nuevo a Correa y éste rompió las relaciones con Colombia y envió sus soldados a la frontera. Pero éstos, en lugar de atacar al país vecino, lo que hicieron fue descubrir los laboratorios de las Farc para fabricar cocaína. Eso enfrió el belicismo de algunos oficiales quienes no habían constatado hasta ese momento hasta qué punto su país estaba siendo utilizado por las Farc como plataforma cocainera. Hoy el ministro de Defensa ecuatoriano se encuentra destituído por Correa y otros altos mandos militares han preferido renunciar a sus cargos[7]. Y la DEA observa con más atención que nunca los asuntos de Quito.

¿Nicolas Sarkozy, quien ha sido acusado por el socialismo marxisante francés de ser un horrible “atlantista”, dejará al pairo las relaciones con Bogotá para demostrar que no lo es? ¿El viaje próximo de Bernard Kouchner a “la región” será para concertar otros gobiernos contra Bogotá y para exigirle que ceda ante las Farc? ¿O para sugerirle a Uribe nuevos “gestos” de buena voluntad?

Creyendo que las Farc podían ser aplacadas con actos generosos, el presidente Sarkozy ya fue escaldado por ellas. Cuando le pidió al presidente Uribe que sacara de las cárceles a un grupo de guerrilleros y, sobre todo, que dejara libre a Rodrigo Granda, el llamado “canciller” de las Farc, capturado por agentes colombianos en Venezuela, con ayuda de la policía venezolana, el mandatario francés aspiraba a obtener de éstas una cierta reciprocidad. No obtuvo nada. Todo lo contrario. Creyendo en la seriedad de la iniciativa, Alvaro Uribe dejó partir en junio de 2007 al peligroso individuo con la esperanza de que actuara como “agente de paz”. Lo que Granda hizo fue regresar al seno de la organización terrorista.

Hoy Granda es uno de los peores enemigos de los secuestrados. Hace pocos días, él escribió este terrible párrafo, que constituye una verdadera amenaza contra la vida de todos ellos: “Que aquí nadie pose de inocente porque todos quienes están como cautivos son responsables del azuzamiento de la guerra. Desde Ingrid en adelante, y valga decir que ninguno de ellos está en peores condiciones que Simón Trinidad o Sonia”[8].

Lo mejor que podría hacer la diplomacia francesa es ser consecuente con lo pedido por Nicolas Sarkozy a la presidente de Argentina, Cristina Kirchner durante el viaje de ésta a París: que lo ayude a contener a Hugo Chávez, “cuyas reacciones intempestivas preocupan a Europa porque ponen en riesgo la estabilidad de la región”, según las revelaciones de La Nación, de Buenos Aires[9]. Ser consecuente con esa línea es escuchar más a Bogotá y respaldar la estrategia de Alvaro Uribe que consiste en proponerle a las Farc una zona de rencuentro (y no la zona desmilitarizada que ellos exigen) para realizar allí, ante los delegados de la comunidad internacional, el llamado “intercambio humanitario”. [10]

Acostumbrado a hacer arengas, discursos y proclamas contra Colombia casi todos los días, el presidente Hugo Chávez está muy callado en estos momentos. Su silencio acerca de la suerte de los secuestrados en Colombia y de la misión humanitaria francesa, llama la atención. ¿Por qué esa actitud?

Chávez ha hecho saber que no quiere conversar por teléfono con el nuevo jefe de las Farc para no hacerle correr riesgos. Pues esa llamada podría ser interceptada y facilitar un nuevo ataque colombiano. Esa disculpa, técnicamente válida, no resiste, sin embargo, un análisis. Si hay alguien en el mundo que puede sacar del cautiverio a Ingrid Betancourt y a otros secuestrados esa persona es Hugo Chávez. Y ello sin necesidad de hacer llamadas a larga distancia. Sin “consultar” a los jefes terroristas él puede obrar en favor de esas víctimas. Las Farc escuchan a Hugo Chávez, acatan lo que él dice. Y por una buena razón: las Farc le deben muchas cosas al régimen “bolivariano”, sin el cual éstas no habrían podido resistir a la ofensiva del Estado colombiano.

Entre las Farc y Hugo Chávez hay una vieja amistad, confirmada hace poco cuando Chávez pidió públicamente que los demás gobiernos reconozcan a las Farc como parte “beligerante” en el llamado “conflicto colombiano”. Esa iniciativa fracasó: nadie quizo aventurarse por esa vía, ni siquiera el presidente de Ecuador. Ese grotesco llamado y los escritos de Raúl Reyes descubiertos en su computador, se sumaron a las numerosas pruebas ya existentes sobre la complicidad que hay entre el dictador venezolano y el movimiento terrorista más peligroso del hemisferio occidental.

El silencio de Chávez responde más bien a la consigna dada por las Farc tras la muerte de Raúl Reyes de darle la espalda a todo el mundo, de vetar a todo eventual actor internacional, como la Iglesia católica y los tres países europeos, Francia, España y Suiza, susceptibles de hacer avanzar el expediente de los rehenes. Sin embargo, Hugo Chávez podría exigir la liberación inmediata de los secuestrados, como hizo con el caso de los seis soltados en marzo, pues las Farc, arrumadas a Venezuela, son prácticamente su rehén. Rehén pues sin el beneplácito del hombre fuerte venezolano, las Farc no podrían recibir de Caracas ni una aspirina. En otras palabras, si Ingrid Betancourt o cualquier otro secuestrado de las Farc muere en cautiverio, la responsabilidad del presidente Hugo Chávez, además de la responsabilidad de las Farc, quedará comprometida.

No hay que olvidar lo que proponía Raúl Reyes en sus últimos mensajes al Secretariado de las Farc: mantener una relación “directa y permanente” con el presidente Chávez a quien le pedirán, o le pidieron, que acepte “recibir a los guerrilleros y a los secuestrados hasta que se logre un arreglo definitivo con este gobierno o el que le siga”. Reyes agregó que esa propuesta la harían las Farc oficialmente “en un encuentro personal” con Chávez y que “a pesar de esa mediación no van a renunciar a la exigencia del despeje de Florida y Pradera en el Valle del Cauca”.

¿Las Farc están aplicando la estrategia de Raúl Reyes? ¿Los secuestrados han sido trasladados a Venezuela?[11] La próxima gira del ministro francés de Relaciones Exteriores por América Latina podría ser la ocasión para sacar en claro algunas de estas cosas. La ignorancia, el misterio, la desinformación que reinan en este momento juegan contra la vida de los rehenes, maltratados y vilmente utilizados por el terrorismo como palanca de chantaje contra Colombia. La “bofetada”[12] dada a París por las Farc por lo del Falcon 50 debería suscitar una reflexión más profunda en el seno del gobierno francés en lugar de que éste siga tentado por una línea de diplomacia paralela y de acomodamiento a las fantasmagorías fabricadas por los torturadores de Ingrid.

Eduardo Mackenzie - Autor de "Las FARC: fracaso de un terrorismo".
Periodista



[1] El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el 1 de octubre de 2001 una histórica resolución en la que obliga a sus 189 países miembros a luchar contra el terrorismo, congelando sus medios de financiación y negándole apoyo político. A finales de abril de 2002, la asamblea general de la ONU declaró que estaba dispuesta a considerar el secuestro de personas como un crimen contra la humanidad. En el Estatuto de la Corte Penal Internacional, aprobado en julio de 1998, la desaparición forzada de personas, lo que incluye el secuestro de personas por un Estado o por una organización política, constituye un crimen contra la humanidad. Las leyes francesas recogen la noción de crimen contra la humanidad en el libro segundo del nuevo código penal francés, vigente desde marzo de 1994. El procurador general, Pierre Truche, escribió en la revista Esprit (n. 181,1992), sobre esta noción jurídica : “Tratado sin humanidad, como en todo crimen, a la víctima se le niega su naturaleza humana y se la expulsa de la comunidad humana [..] Al crimen contra la humanidad la ley le confiere un régimen particular: es imprescriptible (no caduca), es decir, que sus autores pueden ser perseguidos hasta el último día de sus vidas”.

[2] Orlando Beltrán, ex representante a la Cámara, soltado en marzo de 2008 por las Farc, asegura que en la selva hay secuestrados en “total estado de locura” que “ya no coordinan absolutamente nada”. Pues la condición de los rehenes son muy difíciles y a los enfermos no les dan tratamiento médico alguno. El confirmó que Ingrid Betancourt está enferma. Radio Caracol, 6 de abril de 2008.

[3] El primero en hablar del grave deterioro de la salud de Betancourt fue Luis Eladio Pérez, ex rehén de las Farc, liberado por éstas en marzo de 2008. Después de hablar en Bogotá, París y Buenos Aires del estado “gravísimo” estado de salud de Ingrid, Pérez minimizó esa degradación el 7 de abril de 2008, cuando se supo que la misión humanitaria francesa había fracasado. Sin decir que él había originado la alerta, Pérez dijo a la Associated Press: “Pienso que la situación de Ingrid Betancourt fue novelada. Todo eso no corresponde a la realidad”. En los mismos días, el sacerdote católico Manuel Mancera aseguró que un guerrillero le había dicho que Ingrid estaba “gravemente enferma” y que las Farc buscaban “un médico por los lados de Tomachipán (Guaviare) para que la atendiera”. Ese rumor tampoco fue confirmado por la prensa ni por las autoridades colombianas.

[4] Ver el excelente libro de Jacques Thomet intitulado Ingrid Betancourt, ¿Historias del corazón o razón de Estado?, Editorial Planeta, Bogotá, 2006.

[5] En febrero de 2004, el gobierno colombiano estuvo a punto de llamar a Bogotá a su embajador en Francia para protestar por los insultos proferidos contra el jefe de Estado colombiano por Fabrice Delloye, ex marido de Ingrid Betancourt y agregado comercial en ese momento de la embajada francesa en Quito.

[6] Las Farc le enviaron cien mil dólares a Hugo Chávez cuando éste salió de la cárcel, tras el frustrado golpe de Estado de 1992. Después, cuando Chávez fue elegido presidente, las Farc reforzaron su relación con él. Hasta el punto de que el 10 de agosto de 1999, firmaron un pacto con el ministro venezolano del Interior, el capitán Ramón Rodríguez Chacín. Ese pacto, revelado por el diario El Universal, de Caracas, prevé la entrega a las Farc de petróleo y medicamentos especiales, así como la obtención de permisos de residencia y asilo político a sus combatientes. Sin hablar de facilidades para crear empresas en el dominio bancario, agrícola, de vivienda y salud. Rodríguez Chacín reconoció más tarde haber firmado ese pacto como una salida para que las Farc “disminuyeran los secuestros en la zona de frontera”.

[7] La Vanguardia, Barcelona, 9 de abril de 2008.

[8] El Tiempo, Bogotá, 3 de abril de 2008. Granda exagera. Simón Trinidad y Sonia están encarcelados en prisiones de Estados Unidos. Fueron condenados por tráfico de drogas y otros crímenes. Ellos gozan de excelente salud y de las garantías que la justicia norteamericana otorga a los detenidos y prisioneros.

[9] La Nación, Buenos Aires, 8 de abril de 2008.

[10] La zona de encuentro sería creada en una región despoblada. El gobierno colombiano estima que aceptar la desmilitarización de los municipios de Pradera y Florida equivale a dejar en manos de las Farc a sus 112 000 habitantes. Hoy cursan en los juzgados más de 600 demandas en los tribunales colombianos por los crímenes y abusos cometidos por las Farc durante la experiencia de tres años de la zona desmilitarizada del Caguán (de 42 000 km²), entre 1999 y 2002, durante la presidencia de Andrés Pastrana. “Colombia es el único país donde a algunos les parece lógico que para negociar la situación de 50 secuestrados con un grupo terrorista, se le entregue como rehenes a los habitantes de las poblaciones despejadas”, declaró Luis Carlos Restrepo, comisionado de paz. (Revista Cambio, Bogotá, 3 de abril de 2008).

[11] La periodista María Angélica Correa, publicó el 6 de abril de 2008, en el diario Perfil, de Buenos Aires, una entrevista con cuatro desertores de las Farc y del Eln. Estos confirmaron la existencia de bases de esas organizaciones en Venezuela, con ayuda del ejército venezolano. Uno de ellos declaró haber escuchado, en junio de 2007, que en la zona de Apure, en una finca de Elorza, había estado Ingrid Betancourt.

[12] La expresión es del Comité francés de apoyo a Ingrid Betancourt.

lunes, abril 21, 2008

EL MISTERIO DE LUCÍA

La Revista Semana publica un artículo en que revela los alcances de la Coordinadora Continental Bolivariana. El texto ratifica el contenido de nuestra columna publicada en El Nuevo Herald de Miami, el pasado 28 de marzo, sobre esta organización y su relación con las FARC.


El artículo de Semana lo puede leer en: http://www.semana.com/wf_InfoArticulo.aspx?IdArt=111118


La columna de El Herald - "EL ENTRAMADO CONTINENTAL DEL TERRORISMO" la encuentra en: http://rafaelguarin.blogspot.com/2008/03/el-entramado-continental-bolivariano.html