| Foto: Rafael Guarín |
Lea la noticia en El Espectador
A pesar de todas las atrocidades cometidas por la guerrilla durante el proceso de paz, que lleva más de dos años, lo más grave para el mismo es tal vez que FARC vuelva a secuestrar policías y soldados, si se tiene en cuenta que el grupo ha reclamado desde hace un año una reforma constitucional que obligue al Estado al intercambio de miembros de la fuerza pública cautivos por delincuentes de la guerrilla presos.
El secuestro de los policías estaría en esa lógica de continuar la guerra, ahora legitimados como grupo político alzado en armas y beneficiados por la impunidad que les ofrece el Marco Jurídico para la Paz, aprobado como reforma constitucional por el Congreso y el gobierno Santos.




