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lunes, febrero 25, 2013

España: OPERACIÓN AQUILES


Foto: www.laprovincia.es

Madrid, España, desarticularon una banda de sicarios integrada por colombianos. La policía capturó a 7 individuos que estaba liderados, según informa el periódico El País por Luis David G, alias El Conejo.

¿A costa del Estado de Derecho?



Martha Lucía Ramírez. Foto: Semana.com

MARTA LUCÍA RAMÍREZ
Publicado en El Nuevo Siglo
18 de febrero de 2013

Confieso que, como muchos colombianos, fui escéptica pero quise estar equivocada en el inicio de diálogos en La Habana. Siento que estamos repitiendo un proceso lleno de cálculos, agendas personales y manipulación.

jueves, febrero 21, 2013

Editorial de El Mundo: ¿Qué pasa con la erradicación?

No erradicar estimula que criminales continúen acabando la selva. Foto: Rafael Guarín. Frontera con Ecuador.

Editorial EL MUNDO. Medellín.

¿Qué pasa con la erradicación?
19 de Febrero de 2013

El país tiene derecho a saber si detrás de ese aflojamiento de los programas de erradicación hay un propósito deliberado -y absolutamente equivocado- de aclimatar eventuales acuerdos sobre materia tan delicada.

domingo, febrero 17, 2013

Gobierno oculta su fracaso en lucha contra cultivos ilícitos

Así las FARC acaban la selva en la frontera de Colombia con Ecuador para cultivar coca. Foto: Rafael Guarín. 2011.


Bogotá, 02/17/13. PrensaCD.– “El gobierno de Juan Manuel Santos le ha ocultado a la opinión pública y los medios de comunicación las cifras sobre la erradicación manual y la aspersión de hectáreas de coca que muestran un estruendoso fracaso” asegura el Comité de Impulso de una gran coalición en una declaración publicada este medio día.

sábado, febrero 16, 2013

Procurador: FARC: Beneficiarios de la legalización de la droga



El Procurador Alejandro Ordoñez en conferencia indicó que "cada vez se presenta más como una necesidad social, el consumo, la legalización de la droga, porque quieren destruir a nuestra juventud. Con infinidad de pretextos nos dicen como argumento fundamental que se ha perdido la lucha contra la droga, eso es una falacia, es una mentira, no es cierto!

viernes, febrero 15, 2013

LAS CIFRAS OCULTAS DEL NARCOTRÁFICO



Cultivos de coca en el sur de Colombia. Foto: Rafael Guarín. 2011.


RAFAEL GUARÍN*
Publicado 15 de febrero de 2013
EL NUEVO HERALD. Miami. 
Semana.com

La captura de algunos capos en los últimos meses ha servido para disimular el gigantesco retroceso en la lucha contra el narcotráfico en Colombia. Mientras la retórica oficial subraya como principal objetivo la persecución del cultivo, procesamiento y tráfico de estupefacientes, la realidad es que se ha venido debilitando la acción contra las drogas.

jueves, febrero 07, 2013

¿Protección de la selva? Retórica de las FARC mientras acaban con el Amazonas. Fotos.

 

¿De que protección del medio ambiente habla las FARC? 

Fotografías tomadas por Rafael Guarín en la frontera de Colombia con Ecuador en agosto de 2011.

Para ampliar cada foto haga click sobre ellas.

Foto: Rafael Guarín. Frontera con Ecuador. Agosto de 2011.
Agregado el 7 de febrero de 2013.

Ahora que las FARC han presentado su propuesta de reordenamiento territorial y que se reclaman como defensoras del territorio, la selva, el medio ambiente, el agua y los recursos naturales, vale la pena ver estas fotos que demuestran como depredan el amazónas para sembrar hoja de coca.

En helicóptero pude recorrer gran parte de la frontera con Ecuador en agosto de 2011. La franja de 10 km en las cual no se hace aspersión por parte de la Policía colombiana se convirtió en una zona de expansión de los cultivos ilícitos. Las estructuras de las FARC son las encargadas de garantizar la seguridad de los mismos y de devastar mediante quemas y talas indiscriminadas extensiones de selva para sembrar coca.

Según, la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito: "Más de la mitad de la coca se encuentra en los departamentos de Nariño (con el 27%), Putumayo (con el 16%) y Guaviare (con el 11%). Los municipios de la región fronteriza al sur de Colombia tienen el 23% de todos los cultivos de coca del país”. Precisamente las zonas donde delinque las FARC Lea El Colombiano.
 

domingo, enero 27, 2013

DEBATE: BANDAS CRIMINALES EN COLOMBIA


Debate en el Programa La Controversia de Canal Capital.
Dirige León Valencia. 
Debaten: Juan Carlos Flórez, Jineth Bedoya, Héctor Riveros y Rafael Guarín

miércoles, enero 09, 2013

FOTOS: LOS SEMISUMERGIBLES DE LOS CARTELES DE LA DROGA




Las siguientes 10 fotos ilustran casos de incautación en Colombia y en el exterior de semisumergibles dedicados al tráfico de cocaína.


Los carteles de la droga han conseguido desarrollar la capacidad de construir este tipo de artefactos que dificultan la interdicción marítima.

En el caso más reciente la Armada Nacional informó que "en desarrollo de operaciones de control marítimo lograron la incautación de un semisumergible en aguas del mar pacífico colombiano, a aproximadamente 60 millas náuticas al oeste de la desembocadura del río Naya, que delimita los departamento del Valle del Cauca y Cauca". 

La alianza FARC - BACRIM en el Pacífico


El periódico EL País de Cali publica hoy una entrevista con el vicealmirante Rodolfo Amaya encargado de la lucha en el pacífico contra el narcotráfico.El alto oficial relata cómo funciona la dinámica del cultivo, procesamiento y tráfico de estuperfacientes en esa región de Colombia.

Evidencia la alianza entre bacrim y FARC en el narcotráfico, que tanto niegan en La Habana la cúpula guerrillera. A diferencia del pasado cuando las estructuras de las AUC se enfrentaban con las FARC, lo que se observa en diferentes regiones, como Nariño o la frontera con Panamá, son alianzas y acuerdos alrededor del narcotráfico. 

Quienes dicen que el paramilitarismo se mantiene encarnado en las BACRIM olvidan que si bien también eran narcotraficantes, la confrontación con las guerrillas que caracterizaba a los grupos desmovilizados en 2003 - 2005 ya no existe.   

“Rastrojos y Farc se están aliando para sacar droga”, comandante Armada en el Pacífico


Tras la incautación de un semisumergible en alta mar, el vicealmirante Rodolfo Amaya, comandante de la Armada en el Pacífico, habla de la lucha contra el narcotráfico en esa región.

Por: Yefferson Ospina Bedoya / Especial para El País Miércoles, Enero 9, 2013
 

Apareció el sábado: un semisumergible de 15 metros de largo, tres de ancho y una capacidad para cargar cuatro toneladas de droga. El aparato estaba a la deriva, 60 millas náuticas lejos la desembocadura del Río Naya, en los límites entre Valle y Cauca. Adentro no había nadie. Los tripulantes tal vez escaparon ante la cercanía de las autoridades. O abandonaron la nave después de haber perdido el control en un recorrido de prueba. Quién sabe.

sábado, noviembre 17, 2012

Impunidad también para narcotraficantes de Bacrim


Dar tratamiento de grupo organizado al margen de la ley, como propone el Defensor del Pueblo, Jorge Otalora,  pone a algunos narcotraficantes agrupados en Bacrim como beneficiarios de impunidad, conforme al Marco Jurídico para la Paz


Veamos:

El señor Defensor del Pueblo abrió un debate esta semana. En realidad se trata de un tema sobre el que desde este blog y twiter hemos insistido.

Las bandas criminales del narcotráfico BACRIM se han triplicado en los últimos dos años:

"Los registros del Ministerio de Defensa señalan que sólo desde el 1 de enero de 2011 hasta el 31 de octubre de 2012 han sido “neutralizados” 7535 miembros de bacrim, a los cuales hay que adicionarles los que corresponden al primer semestre del actual gobierno y 4170 que hoy las conforman. Eso datos demuestran que se pasó de 3831 integrantes de esas bandas a 30 de junio de 2010 a cerca de 13.000 individuos que han estado en sus filas durante estos dos últimos años". 


miércoles, octubre 24, 2012

NARCOFARC EN CIFRAS


El Ministro de la Defensa Juan Carlos Pinzón reveló hoy que las FARC pueden llegar a recibir hasta 3500 millones de dólares por año derivados de las actividades de narcotráfico.

Ahora que se iniciaron las negociaciones de paz con esa organización hay quienes se empeñan en desconocer que las FARC es un cartel de la droga. Aunque se puede acudir a todo tipo de explicaciones, la verdad es clara: se trata de un grupo que está involucrado en todas las fases de cultivo, procesamiento y tráfico de estupefacientes al mundo, al punto de alcanzar tan astronómica suma de dinero.

Sin duda uno de los grandes problemas que existen para que las FARC se desmovilicen es la vinculación que tienen muchas de sus estructuras con el narcotráfico. En diversas zonas esa actividad les ha servido no sólo para enriquecerse, comprar tierras, penetrar distintos ámbitos de la economía regional, sino para mantener bases sociales y controlar el territorio.

La verdadera paz estable y duradera pasa por un abandono del narcotráfico por parte de la guerrilla y por el desmantelamiento de las redes de tráfico y de la logística que emplean para tal actividad.

El año pasado tuve la oportunidad de recorrer diversas zonas donde delinquen estructuras de FARC y pude comprobar directamente como destruyen la selva amazónica para mantener y extender el cultivo de hoja de coca. La frontera con Ecuador es una prueba de la actividad devastadora del narcotráfico y de la incapacidad de los Estados para responder a ese desafío.

Nada hace más daño a la biodiversidad y a las selvas de Colombia hoy que la acción criminal de la guerrilla asociada con el narcotráfico y la minería ilegal. Lo absurdo es que la cúpula terrorista pretenda hacer creer a los colombianos y al planeta que son defensores del medio ambiente, así como que no son víctimas sino victimarios.

Lea el texto publicado por terra,com: 

Las Farc reciben hasta US$ 3.500 millones del narcotráfico


El ministro de Defensa Juan Carlos Pinzón aseguró que los ingresos netos de las Farc procedentes del narcotráfico oscilan entre los 2.400 y los 3.500 millones de dólares al año y estimó sus miembros en 8.147 guerrilleros.
"Entre las 350 toneladas de cocaína que se producen en Colombia, algo así como 200 están relacionadas con las Farc", indicó Pinzón.
Según estimaciones del ministro, esa droga representa "unos 6.000 o 7.000 millones de dólares", lo que supone para esa guerrilla "entre el 40 y el 50 por ciento de ese valor" (de 2.400 a 3.500 millones de dólares).

lunes, octubre 01, 2012

Rafael Guarín: ¿QUÉ LAS FARC NO SON NARCOTRAFICANTES?



Segmento en Programa 360 Grados con Hassan Nassar

Lo invito a hacer un recorrido por el blog y vea más notas, columnas, video, fotografías relacionadas con política y seguridad

domingo, septiembre 30, 2012

¡A FARC HAY QUE CREERLE!


Se ha dicho que hay que creerle a las FARC. Juzguen ustedes.


FARC: 
!NADA TENEMOS QUE VER CON EL NARCOTRÁFICO!!!!



COMPUTADORES DEL MONO JOJOY: 
ALIANZA CON LOS RASTROJOS Y EL LOCO BARRERA


ÁLVARO URIBE: ¿CAMBIADOS BUENOS ALIADOS POR TERRORISTAS FARC?


Felipe Calderón y Álvaro Uribe

ÁLVARO URIBE

Las palabras transmitidas por el Gobierno, de traer a Farc como aliado para combatir narco terrorismo, dan la idea de equiparar al grupo criminal con la coalición de países comprometidos en la lucha contra el flagelo, y además, promocionan un partido político con toda clase de delincuentes y la temible sigla FARC.

México, Perú y España han sido buenos aliados en la lucha contra el narcoterrorismo, y ahora, aunque no lo expresen, deben estar desorientados sobre la nueva actitud del Gobierno de Colombia.

viernes, agosto 03, 2012

Fotos inéditas: EL FIN DE LA SELVA Y EL NARCOTRÁFICO EN LA FRONTERA CON ECUADOR



Agregado el 7 de febrero de 2012.

Ahora que las FARC han presentado su propuesta de reordenamiento territorial y que se reclaman como defensoras del territorio, la selva, el medio ambiente, el agua y los recursos naturales, vale la pena ver estas fotos que demuestran como depredan el amazónas para sembrar hoja de coca.

En helicóptero pude recorrer gran parte de la frontera con Ecuador en agosto de 2011. La franha de 10 km en las cuales no se hace aspersión por parte de la Policía colombiana se convirtió en una zona de expansión de los cultivos ilícitos. Las estructuras de las FARC son las encargadas de garantizar la seguridad de los mismos y de devastar mediante quemas y talas indiscriminadas extensiones de selva para sembrar coca.


¿De que protección del medio ambiente habla las FARC? 

Son las principales enemigos de la selva.

 
Debatamos en twitter @RafaGuarin

Fotografías tomadas por Rafael Guarín en la frontera de Colombia con Ecuador en agosto de 2011.

Para ampliar cada foto haga click sobre ellas.

Foto: Rafael Guarín. Frontera con Ecuador. Agosto de 2011.

jueves, junio 25, 2009

EL HARAKIRI MILITAR

El Nuevo Herald - jueves 25 de junio de 2009

By RAFAEL GUARIN

El informe preliminar de la visita a Colombia de Philip Alston, relator especial de Naciones Unidas para ejecuciones arbitrarias, es aterrador y tendrá consecuencias negativas para la política de seguridad de Alvaro Uribe. La conclusión inicial es que el asesinato de civiles no es una conducta generalizada, pero tampoco se trata de simples ''manzanas podridas'' o ``casos aislados''.

El documento desnuda una situación muy grave. Primero, los llamados ''falsos positivos'' son ''asesinatos a sangre fría y de forma premeditada de civiles inocentes, con fines de beneficio''. Segundo, se trata de una práctica presentada en por lo menos 13 departamentos y que involucra un gran número de unidades militares. Tercero, los homicidios se efectuaron ''de una manera más o menos sistemática, por una cantidad significativa de elementos dentro del ejército''. Y, para completar el desastre, hay ``hostigamiento sistemático de los militares hacia los supervivientes''.

Aunque el informe reconoce que la administración Uribe tomó medidas importantes que demuestran ''buena fe'' y que hay ''una reducción significativa en la cantidad de alegatos de ejecuciones extrajudiciales registrados por la justicia militar en los últimos 6 a 9 meses'', a menos que se asuman decisiones audaces y las recomendaciones efectuadas por el relator lo ocurrido se traducirá inevitablemente en la deslegitimación internacional de la política de seguridad y en una herramienta que las FARC, sin duda, sabrá utilizar. Los efectos reforzarán a los enemigos de la continuidad del Plan Colombia, enredaran más la aprobación del TLC y hasta podrían dificultar las relaciones comerciales con la Unión Europea.

Esos crímenes fortalecen la campaña de propaganda y la guerra jurídica que realizan las guerrillas. El falaz discurso de la existencia en Colombia de ''terrorismo de Estado'', con el cual quieren justificar su propio terrorismo, consigue credibilidad en la comunidad internacional no obstante que el relator indica que no hay prueba de que las ejecuciones sean ''política oficial del gobierno, o que fueron dirigidas o llevadas a cabo a sabiendas del presidente o de los sucesivos ministros de Defensa''. Adicionalmente, el informe denuncia que los crímenes se perpetraron por ''elementos dentro del ejército'', cosa muy diferente a afirmar que se trata de una práctica institucional de las fuerzas militares.

Por otro lado, hay altísima cuota de responsabilidad en la inacción de la Fiscalía y de los jueces. La lentitud de los procesos judiciales envía un mensaje de impunidad que estimula la repetición de los asesinatos, al tiempo que favorece la propaganda fariana. Se requiere con urgencia aplicar justicia, esto es, cero impunidad y que se establezcan los casos de montajes y falsas denuncias contra miembros de la fuerza pública. El gobierno debe demostrar los muchos eventos en que guerrilleros dados de baja en combate por la fuerza pública son disfrazados de civiles inocentes. No es aceptable la improvisación e ineptitud mostrada en este punto frente al relator por los funcionarios gubernamentales.

Igualmente, deben revisarse los mecanismos de control civil sobre el poder militar y de rendición de cuentas ante los ciudadanos. Una persona que estuvo al frente del Ministerio de Defensa me manifestó que era casi imposible detectar que ''cosas así estuvieran ocurriendo'', lo que evidencia el débil control que en realidad se ejerce sobre las tropas. Esa falencia es una de las causas, entre otras, de la infiltración de los carteles de la droga, la corrupción, los excesos y las acciones de una minoría de individuos que con sus delitos comprometen la legitimidad de la fuerza pública.

Finalmente, procuraduría, fiscalía y contraloría deben investigar si con relación a los asesinatos se pagó recompensa a supuestos informantes, lo que sumaría a este escabroso capítulo un peculado monumental. También es importante que el gobierno piense en integrar una comisión de la verdad que esclarezca las motivaciones y modalidades de esa práctica criminal; es evidente que éstas varían entre la búsqueda de ascensos y pequeños incentivos, el interés de asaltar el presupuesto de seguridad y los clandestinos nexos con bandas de narcotraficantes que proporcionaban ''bajas'' mientras recibían protección de militares putrefactos.

Sería muy estúpido que después del sacrificio, entre 2002 y mayo de 2009, de más de 4,247 soldados asesinados y 12,952 heridos en combates contra las guerrillas, los antiguos paramilitares y las nuevas bandas emergentes, resulte que las fuerzas armadas se terminen haciendo el harakiri y otorgándole a las FARC una victoria inesperada.

www.rafaelguarin.blogspot.com

lunes, noviembre 24, 2008

"OBAMA Y EL APOYO A COLOMBIA"




Publicado en El Nuevo Herald - Miami / lunes 24 de noviembre de 2008

La victoria de Barack Obama es una oportunidad para que Colombia continúe avanzando hacia la paz. Desde 2002 el trabajo conjunto de las administraciones Bush-Uribe permitió recuperar la seguridad en casi la totalidad del territorio. Este no es únicamente mérito de los republicanos, sino resultado de una estrategia bipartidista diseñada bajo el liderazgo demócrata de Bill Clinton.

Luego de diez años la estrategia resulta insuficiente y requiere ajustes. Continuar ese mismo esquema de cooperación posibilita seguir la reducción de guerrillas y bandas del narcotráfico, pero no garantiza la sostenibilidad de los logros a largo plazo. La guerra irregular puede nuevamente tomar impulso a menos que se construya el estado de derecho y legitimidad en las zonas donde están enquistados los grupos que la adelantan.

Además, no hay duda de que la penetración de la mafia en unidades militares y su alianza con sectores políticos desvía y desvirtúa la ayuda estadounidense. Tampoco que las violaciones de derechos humanos, por parte de corruptos miembros del ejército, son incompatibles con el fortalecimiento de la democracia que está en la justificación del Plan Colombia.

La llegada de Obama a la Oficina Oval despertó una ola de entusiasmo entre quienes rechazan el apoyo militar a Colombia. Muchos señalan que es el fin de la ''salida guerrista'' y de la política de seguridad democrática. La guerrilla aspira a que el nuevo gobierno demócrata elimine esa ayuda y presione a Uribe a negociar. Las FARC piensan que eso les da legitimidad política y les posibilita ser interlocutor de gobiernos y partidos, remover los obstáculos que le dificultan obtener el estatus de beligerancia y progresar en el proyecto farchavista. Algunas ONGs están en el mismo juego.

Probablemente el presidente Obama y su equipo asesor midieron las consecuencias de ese camino: incremento del tráfico de drogas, aumento de la violencia guerrillera, deterioro progresivo de la capacidad de respuesta de los organismos de seguridad y de la propia maniobrabilidad política del gobierno colombiano y crecimiento de bandas emergentes, entre otras. En su conjunto, la debacle de las instituciones democráticas con la reedición de la táctica del diálogo al servicio de la estrategia de guerra, la misma que narra Fidel Castro aplicaron las FARC en el Caguán.

Las cosas no serán así. A pesar de sectores demócratas que propugnan por un giro radical en la relación con el gobierno Uribe, lo cierto es que Obama tiene decidido cómo actuar. En mayo pasado, en un discurso en Miami, indicó: ''Apoyaremos totalmente la lucha contra las FARC. Trabajaremos con el gobierno para acabar con el régimen del terror de los paramilitares. Respaldaremos el derecho de Colombia de atacar a los terroristas que buscan santuario en otros países y haremos que se aclare cualquier apoyo que otros vecinos estén dando a las FARC''. Y no puede ser de otra manera. Lo adecuado es mantener el apoyo militar y político, elevar las exigencias en materia de respeto a los derechos humanos y reclamar transparencia a gobiernos involucrados con esa organización.

Por otro lado, después de conseguir la seguridad en regiones que hace una década estaban bajo dominio guerrillero y paramilitar, el reto es lograr el respaldo ciudadano que en muchas de ellas es esquivo. Eso hace conveniente repensar el Plan Colombia y enfatizar la intervención económica y social para consolidar territorios, ganar legitimidad y construir instituciones, cuidando de no afectar la ayuda militar.

Al parecer, según palabras de Frank Sánchez, asesor para América Latina en su campaña, esa será la directriz: ''Bajo una administración de Barack Obama el Plan Colombia va a seguir''. Dice que el nuevo presidente quiere agregar más fondos, ''específicamente para reforzar instituciones que fortalecen la democracia, la justicia y el desarrollo económico''. Sánchez aclaró la posición del nuevo presidente al señalar que ''él ha apoyado fuertemente al presidente Uribe en su lucha contra las FARC, hasta fue uno de los únicos políticos en Estados Unidos que apoyó al gobierno de Colombia y a Uribe mismo'', refiriéndose al ataque del ejército colombiano a un campamento guerrillero en territorio ecuatoriano. ''Ni Bush habló tan abiertamente apoyando a Uribe'', concluyó.

Si Obama concreta estos anuncios, lejos de debilitar la política de seguridad democrática avalará su sostenimiento, la mejor contribución que puede hacer a la paz de Colombia. También es oportuno que el apoyo de Estados Unidos a futuros diálogos se condicione a la decisión de las guerrillas, desde el principio y de forma irreversible, de entregar las armas y desmovilizarse. Y, segundo, a que se respeten los derechos de las víctimas de las FARC y el ELN a la verdad, la justicia y la reparación.

www.rafaelguarin.blogspot.com

viernes, noviembre 07, 2008

EL NARCOMILITARISMO

PUBLICADO EN EL NUEVO HERALD DE MIAMI - 7 DE NOVIEMBRE DE 2008

Hace 14 meses, en esta columna, denunciamos que ''sectores de las fuerzas militares y de policía en Colombia no sólo son infiltrados por la delincuencia, sino que son la delincuencia misma''. Estábamos en lo cierto. El propio presidente Alvaro Uribe, al relevar de su cargo por negligencia a 27 oficiales y suboficiales, aceptó que existe una confabulación orientada a aparentar que se combate a las bandas armadas del narcotráfico cuando en realidad se garantiza su operación.

Se trata de un espantoso triángulo criminal que conforman miembros de la fuerza pública, las FARC y grupos ilegales como los de el Loco Barrera, Cuchillo, Don Mario, las Aguilas Negras o la Organización Nueva Generación. Antiguos paramilitares son socios de cuadrillas guerrilleras dedicadas por completo al narcotráfico. Hay una distribución del trabajo: unos prestan seguridad a los cultivos de coca y a los laboratorios, mientras otros se encargan de las rutas de exportación del alcaloide. Por esa vía, la protección que militares y policías corruptos otorgan a las bandas criminales termina extendiéndose a las FARC. ¡Inadmisible!

En el caso de Ocaña hay muchas contradicciones, mentiras, tergiversaciones y asuntos sin aclarar. Hubiera sido sano esperar el resultado de las investigaciones judiciales para no desconocer la presunción de inocencia. Aun así, el reconocimiento que hace el gobierno es suficiente para afirmar que el principal desafío que tiene la continuidad de la política de seguridad democrática es enfrentar la descomposición de sectores de las fuerzas militares y de policía.

Las denuncias no son nuevas, lo nuevo es la severidad con la cual actuó el gobierno. Una fuerte reacción ante graves irregularidades debió darse mucho antes. En otro artículo de 2006, ante la evidente infiltración de carteles de la droga, pedíamos que se revisaran ''los mecanismos de seguimiento y control en el seno del ejército e iniciara una purga integral que no debe quedarse solamente en titulares de prensa que afecten a generales y coroneles''. La propia Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos desde 2004 alertó sobre la muerte de civiles a manos de miembros de la fuerza pública, sin embargo tan sólo el año pasado el Ministerio de Defensa tomó cartas en el asunto.

Es factible que en la reacción del gobierno haya cierto tufillo de ''efecto Obama''. En un momento en que se perfilaba ya para suceder a George W. Bush, que los demócratas critican las violaciones a los derechos humanos y mantienen en suspenso la aprobación del tratado de libre comercio con Colombia, resultaba nefasto quedarse con los brazos cruzados.

Pero no son suficientes las destituciones, ni la renuncia del general Mario Montoya, comandante del ejército, tampoco la retórica gubernamental de ''eficacia con transparencia''. Ante la comunidad internacional se necesita mucho más que movimientos audaces, espectáculos mediáticos, directivas ministeriales o discursos. El gobierno tiene que ser consciente que acaba de explotar en su cara un tema que puede dar al traste con los esfuerzos de los últimos diez años y que le cae de perlas a la estrategia de las FARC.

El narcomilitarismo golpea la legitimidad de la seguridad democrática y puede colapsarla. La guerrilla tiene por lo menos tres cartas: apuesta a la vía electoral para lograr un giro político que implique su desmonte, aspira a que un gobierno demócrata presione a Uribe para que caiga en la trampa de negociar con las FARC y busca agotar la capacidad de las fuerzas militares cercenando su fuente de recursos. Esta es la mejor oportunidad para hacerlo. Al fin y al cabo, si usted fuera congresista estadounidense se cuestionaría sobre el destino de los impuestos que pagan los ciudadanos. No es posible que a través del Plan Colombia se financien unidades militares convertidas en brazos armados de la mafia y en cómplices de grupos calificados como terroristas por el Departamento de Estado.

La campaña por la eliminación de la ayuda militar a Colombia toma un nuevo impulso. La semana pasada Amnistía Internacional pidió que se retirara ese apoyo. A eso se suma la izquierda internacional que cree que las FARC no son una organización terrorista y que sus demandas son legítimas. La paradoja es que el principal empujón lo ha recibido del ejército a través de una minoría de putrefactos militares.

Una nueva visión más integral del Plan Colombia es necesaria. Es conveniente que los demócratas eleven las exigencias en materia de respeto a los derechos humanos sin caer en el error de su desmonte. Hacerlo sería dar una victoria decisiva al cartel de las FARC y a las bandas criminales de la mafia, verdugos no sólo de Colombia, sino de la sociedad norteamericana.

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viernes, octubre 31, 2008

CONCIERTO PARA DELINQUIR

COLUMNA PUBLICADA EL 24 DE AGOSTO DE 2007
EN EL NUEVO HERALD DE MIAMI


RAFAEL GUARÍN

El gobierno y el Congreso estadounidenses deben preguntarse lo mismo que millones de colombianos. ¿Por qué el narcotráfico no disminuye después de siete años de Plan Colombia y de fortalecimiento de la fuerza pública? La respuesta comienza a conocerse con la orden de captura de 13 oficiales de las fuerzas militares por relaciones con el narcotráfico.

En mayo del año pasado con ocasión del asesinato del mejor grupo antinarcóticos de la policía a manos de soldados, en una columna encendimos las alarmas sobre el peligro de la corrupción para la política de seguridad democrática. Propusimos que, ''con una óptica de prevención'', se hiciera un estudio detenido de las vulnerabilidades de las fuerzas armadas en los enclaves regionales del narcotráfico y del paramilitarismo, se revisaran los mecanismos de seguimiento y control en el seno del ejército y se iniciara una purga integral.

Nada de eso se ha hecho y la crisis se torna estructural mientras el gobierno insiste en que se trata de casos aislados, a pesar de que son oficiales de alto rango quienes colocan a cientos de hombres bajo sus órdenes al servicio de la mafia, lo que explica, entre otras cosas, la inefectividad de las recompensas para encarcelar a los capos.

La realidad, por dura que sea, es que sectores de las fuerzas militares y de policía no sólo son infiltrados por la delincuencia, sino que son la delincuencia misma. De tratos esporádicos pasaron a socios de los carteles de drogas. Eso explica la conducta de coroneles involucrados en el Valle del Cauca con alias Don Diego, los bajos resultados en su área de operación y que las acciones en su contra se tuvieran que adelantar con policías provenientes de Bogotá.

Nada valdrá haber invertido (hasta 2005) en el Plan Colombia 10,732 millones de los cuales 3,782 fueron contribución de Estados Unidos, como tampoco servirá aumentar en 2008 el presupuesto militar en 163%, si no se depuran los cuerpos armados. ¿Cómo reducir el narcotráfico si los impuestos de los colombianos y la ayuda norteamericana termina financiando unidades militares sometidas a los narcos? ¿Será que a estos hombres les importa derrotar a las FARC y capturar a los traficantes cuando de ellos depende enriquecerse?

Es apremiante fortalecer el control civil sobre el aparato militar. Da la impresión de que el problema se dejó a la milicia, que tiende a tapar y tapar. El gobierno y el Congreso no ejercen rigurosa vigilancia. La comisión parlamentaria encargada del tema, lo recuerda el ex consejero presidencial de seguridad Armando Borrero, reacciona únicamente ante escándalos, no hace control permanente, se limita a aprobar ascensos, no examina el presupuesto militar ni su ejecución y carece de especialistas en la materia. Una buena idea es incorporar a inspectores civiles en las fuerzas con independencia de la línea de mando.

Conviene también replantear decisiones gubernamentales que pusieron a los militares al alcance del narcotráfico. Por ejemplo, al Consejo Nacional de Estupefacientes se le ocurrió en 2002 la genial idea de responsabilizar en los departamentos de mayor producción de cocaína a las fuerzas militares de la fiscalización de sustancias, como gasolina y querosén, que son utilizadas para la producción de alucinógenos.

Esto llevó a que tropas con años de entrenamiento, en vez de combatir las guerrillas se distraigan extorsionando a ciudadanos que comercian legalmente con tales productos. Así lo denunció FEDISPETROL, que no es de la oposición, en febrero de 2005, a los ministros del Interior y Defensa y al comandante del ejército. Nunca hubo respuesta.

Pero, al igual que en la ley de Murphy, todo puede empeorar. Ahora se dice, en voz baja, que en esas zonas los insumos siguen entrando y toneladas de coca salen con la complicidad de miembros de las fuerzas armadas. ¡Lo que nos faltaba! El cobro de peajes o ''gramaje'' que efectúan a narcotraficantes las guerrillas y los paramilitares parecen repetirse por parte de pútridos militares.

Y, finalmente, qué bueno sería que Estados Unidos comience a pedir en extradición a los militares socios de los narcos. No puede dudarse del heroísmo y la honestidad de miles de integrantes de las fuerzas armadas. Precisamente, para honrar su sacrificio y el de la sociedad, son necesarias las correcciones y evitar así que al final de este gobierno sea la corrupción interna la que derrote la política de seguridad democrática.