martes, febrero 05, 2008

RECOMENDADO

EL CAMINO EQUIVOCADO

LAURA GIL
EL TIEMPO
/ 5 de febrero de 2008

Algunas voces han solicitado que el Gobierno lleve al Consejo de Seguridad de la ONU la controversia con Venezuela. Esto constituiría un error.

Es verdad que la tensión bilateral debería recaer en el mandato del Consejo de Seguridad, el órgano internacional encargado de "mantener la paz y seguridad internacionales". El presidente venezolano representa una amenaza de no poca monta.

"Colombia está fraguando una confrontación bélica para obligarnos a una respuesta", afirmó. Cabe preguntarse: ¿respuesta a una acción de guerra o fabricación de justificaciones para emprenderla?

El pronunciamiento parece apuntar a una argumentación de defensa preventiva.

Una confrontación de tropas regulares es poco probable. Más bien, la cooperación directa y robusta con las Farc podría ser considerada desde la orilla vecina como una defensa preventiva.

Vale la pena recalcar que un vínculo estrecho con la guerrilla puede terminar comprometiendo la responsabilidad estatal de Venezuela e incluso la responsabilidad penal del presidente Chávez por los crímenes cometidos por las Farc.

El Consejo podría determinar que la situación constituye "una amenaza a la paz y seguridad internacionales". En el mejor escenario, sus resoluciones, de obligatorio cumplimiento, condenarían la actitud de Venezuela, exigirían el cese de todo auxilio a las Farc y advertirían de las consecuencias de una acción bélica contra Colombia. Podrían ir más allá: el Consejo ha adoptado embargos de armas contra Estados que patrocinan a grupos armados no estatales. Pero no nos dejemos tentar por las posibilidades porque son muchos los peligros.

Si bien un texto jurídico -la Carta de las Naciones Unidas- rige el Consejo de Seguridad, este no deja de ser un órgano político compuesto por 15 Estados miembros. Venezuela contaría con aliados en el Consejo. ¿Acaso no es Libia miembro de él? Los largos tentáculos de los petrodólares podrían conseguir unos cuantos más. Algunos utilizarían a Colombia para expresar su oposición a Estados Unidos y, en Latinoamérica, pocos están dispuestos a controvertir a Chávez. Rusia es el principal proveedor de armas de Venezuela, y China continúa multiplicando la compra de su petróleo.

De otra parte, desafía la imaginación especular sobre la posición de Francia si se le abre la compuerta para deliberar sobre los secuestrados.

Además, el Consejo de Seguridad no cuenta con una lista de organizaciones terroristas, que permita requerir de Venezuela la aplicación de la Resolución 1373, el marco jurídico de la ONU en la lucha antiterrorista.

¿Por qué tendría Colombia que ofrecerle en bandeja a Venezuela una plataforma internacional? Basta con imaginarse al presidente Chávez vociferando contra el "peón del imperio" desde Nueva York. Ya lo estaría haciendo si sus planes para acceder al Consejo hubiesen cuajado. Bien hizo la embajadora María Ángela Holguín en depositar el voto contra Venezuela. En aquel entonces, muchos se lo reclamaron.

Más importante aun, al internacionalizar el problema con el vecino, se pone sobre la mesa el conflicto armado en su conjunto. No se discute que existen las condiciones para que el Consejo lo considere una amenaza a la paz y seguridad internacionales -fronteras porosas, violaciones de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario, desplazamientos masivos de personas, narcotráfico, contrabando de armas, toma de rehenes e injerencia de países vecinos-. Pero el Gobierno colombiano, cualquiera él fuera, deberá asegurarse que su inclusión en agenda se dé en condiciones más favorables.

Hoy, los debates en la ONU no harían más que alimentar la confrontación bilateral. Por ahora, es preferible el silencio del Consejo de Seguridad.

Para ir a la página de inicio del blog: www.rafaelguarin.blogspot.com


1 comentario:

  1. quien es el peligroso? no se dan cuenta que una decision de intervencion de la onu llevaria a la quiebra y a la miseria a colombia y no avenezuela no jugar con kk

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