lunes, diciembre 03, 2012

ATENTADOS TERRORISTAS EN BOGOTA






El domingo en noche se produjo un atentado terrorista contra la estación Décima de la Policía de Bogotá, en Engativa. Los periódicos como El Tiempo dijeron que había sido en el barrio Santa Elenita, ocultando la gravedad de la acción.

Al interior de la estación se introdujeron dos artefactos explosivos improvisados con 150 gramos de explosivo y metralla. Fueron detonados utilizando celular. Los explosivos dejaron 4 agentes de policía heridos, uno en estado de extrema gravedad. Las inmediatas hipótesis, según los medios de comunicación, apuntaban a que eran de bandas delincuenciales dedicadas al microtráfico. Resulta interesante que las informaciones iniciales no considerarán a la única organización que en Bogotá a perpetrado atentados y que constantemente está en esa tarea.

¿Por qué no se incluye a las FARC como posible autor del atentado?

Se trata de un objetivo que desde su perspectiva es calificado de militar, así se trate de la policía. Fue una estación de ese organismo la atacada, no fue un CAI, como equivocamente señaló la Alcaldía Mayor. Lea comunicado. Es una estación de importantes dimensiones.

No sería la primera vez que en las ciudades las FARC realizan estas acciones. Buenaventura, Tumaco y Popayán son ejemplos donde el objetivo han sido la Policía y la Fiscalía.
Afortundamente, el Ministro de la Defensa comenzó a aterrizar el tema: "No se descarta la participación de las Farc en el atentado en la estación de Policía de Santa Helenita, que dejó 4 heridos".

En todo caso, de haber sido un grupo de delincuencia común quedan muchos interrogantes. Los autores serían entonces un grupo de dimensiones muy importantes, soficisticado, capacitado y con capacidades de inteligencia para llevar a cabo el atentado.

Hasta ahora, las bandas criminales del narcotráfico BACRIM que afectan diversas regiones del país han empleado granadas y otros recursos de violencia, como se ha visto en imágenes de televisión, pero no hay datos que demuestren el empleo de teléfonos celulares para detonar bombas. Esta modalidad requiere destrezas y recursos usualmente ajenos a los grupos de delincuencia organizada dedicados al microtráfico.

 Los delicuentes comunes han empleado explosivos en el atentado del 12 de agosto de 2012 contra el edificio de Caracol Radio, carrera 7 con Calle 69, y en la bomba lapa detonada contra el vehículo en el que se movilizaba el exministro Fernando Londoño Hoyos. En ningún otro caso que se conozca por iniciativa propia estos grupos han efectuado tales acciones, siempre lo han hecho como contratistas de las FARC.

Si no fuera las FARC, porque se supone que está en lo que sus cabecillas llaman "cese unilateral de hostilidades", entonces estamos ante una BACRIM en la ciudad. !Sería gravísimo! !No se sabe qué es peor! Siempre se ha considerado, a partir de la información de las autoridades, que tales bandas no tienen presencia en la ciudad. Esa posibilidad debe preocupar mucho a los bogotanos. Ya no solamente estaríamos en la mira de las FARC, sino también de las BACRIM.

La gestión del sr General Martínez, un hombre claro y firme, ha sido excepcionalmente buena. Su liderazgo y voluntad ha mejorado la situación en Bogotá, neutralizado múltiples intentos de las FARC por cometer atentados, además de haber capturado individuos de esa organización que venían con ese fin.

El problema es la falta de claridad y contundencia de la administración distrital contra el terrorismo.

Petro y su secretario de Gobierno se han negado a participar del Comité Antiterrorista y Antiextorsión que lidera el Ministerio de Defensa.

Para Petro el atentado en que murieron dos de los escoltas de Fernando Londoño fue una "venganza", una manera muy fina de terminar culpando a la víctima.

Para Petro siguen existiendo razones para no condenar con verticalidad absoluta la violencia.

La última perla del alcalde fue respaldar la solicitud de las FARC de indulto para Simón Trinidad, con la excusa de la paz.

¿Fue el alcalde a visitar al hospital a los policías heridos ayer?

El sectarismo ideológico del alcalde no debe poner en riesgo la seguridad de los bogotanos. La vida e integridad de los policías contra los cuales atentaron ayer, como la de los dos escoltas del exministro Londoño, valen tanto como la cualquier otro ciudadano. 

La Policía queda notificada: son un objetivo de los terroristas en Bogotá. Los ciudadanos debemos rodearla y apoyarla!

!Las FARC seguirán insistiendo en detonar bombas en Bogotá! !No les quepa la menor duda!



2 comentarios:

  1. cuanta falta hace usted senor uribe!!!!....la cooperacion ciudadana es muy impotante.como tambien mejorar las leyes. Cadena perpetua para los terroristas.

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  2. Petro es la muestra de que nunca se terminara con el terrorismo con indultos y amnesia auto-aplicada, y si a eso le sumamos narco-trafico sí que menos. Para terminar con la impunidad, y el continuo terrorismo que provoca el narco-trafico, hay que ir pensando en una legalización que no incluya el consumo. Colombia debe dejar de ser el objetivo de la mafia narco-socialista terrorista internacional por culpa de los viciosos del primer mundo, así el genocidio llamado socialismo-comunismo no tendrá excusa para atacarnos por no querer ser esclavos suyos.

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